E-Book, Spanisch, 224 Seiten
Reihe: Estudios Bíblicos
Arens ¿Hasta que la muerte los separe?
1. Auflage 2015
ISBN: 978-84-9073-197-0
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
El divorcio en el Nuevo Testamento
E-Book, Spanisch, 224 Seiten
Reihe: Estudios Bíblicos
ISBN: 978-84-9073-197-0
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Es práctica común interpretar los textos bíblicos ignorando su cuna y aislados de sus contextos, de lo que resultan anacronismos y distorsiones. Esto es grave cuando se trata de temas vitales como el divorcio, que se leen, además, como productos de un Jesús legislador y evangelistas amanuenses, sobre los cuales se retroproyectan prejuicios doctrinarios foráneos. Diferente es la lectura informada y contextual de la exégesis, que escucha los textos como testigos de la vida misma. Es lo que este libro propone. En la primera parte Eduardo Arens se centra en los condicionamientos socioculturales en los tiempos bíblicos. Acto seguido procede a un estudio crítico de los pasajes bíblicos que hablan de divorcio. Finalmente, consciente del cambio de paradigmas, pregunta en clave comunicativa por su traducción para el mundo postmoderno.
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Presentación
Este no es un libro de ruptura, como parece indicar el título (¿Hasta que la muerte los separe?), ni tampoco de divorcio, como si el divorcio en sí fuera un tema central del mensaje de Jesús. Este es, al contrario, un libro de unión (Dios es signo y principio de amor mutuo para los esposos) y defensa del más débil (que solía ser en tiempo de Jesús la mujer).
Lógicamente, siendo libro de fidelidad de Dios, ha de ser libro de fidelidad humana. En esa línea ha estudiado Eduardo Arens con todo rigor y paciencia los pasajes que el Nuevo Testamento dedica al divorcio, pero no para quedarse en ellos, sino para poner de relieve el sentido y la importancia de la unión del matrimonio, en amor, en libertad y en esperanza.
Arens sabe que es preciso trazar bien las ocasiones y el posible sentido del divorcio, pero no para fijarlo en una ley general, sino para ayudar y acompañar de forma humana y cristiana a los esposos cuyo matrimonio duele o se halla roto. No se trata, pues, de acometer contra el matrimonio, sino de defenderlo, y así lo ha puesto de relieve este trabajo que nos lleva al tiempo de Jesús y de su primera Iglesia, para encender una luz en este campo esencial de la vida humana, que es el matrimonio, entendido como unión «carnal», total (los dos serán una sola carne), como había dicho el Dios del Génesis y como ha ratificado Jesús en su mensaje.
En ese contexto, para impulsar y mantener la identidad del matrimonio, ha de aceptarse en un plano el divorcio, como hace el mismo Nuevo Testamento, no para defenderlo sin más, en la línea de las libertades «formales» de la modernidad (¡tema que en un plano tiene su valor!), ni tampoco para resolver lagunas e incongruencias jurídicas de la Iglesia actual, como quiere el papa Francisco (un tema que es también muy importante), sino más bien por fidelidad al mensaje de la Biblia, de manera que el matrimonio pueda ser lo que es por creación de Dios, por humanidad, y por mensaje de Cristo.
Así lo muestra este libro, partiendo de las condiciones familiares y sociales del tiempo de Jesús, y teniendo en cuenta la intención y los niveles de lectura del Nuevo Testamento, para ofrecer un panorama completo del divorcio (y del matrimonio) en la raíz del Evangelio. Repito, pues, que no se trata de potenciar el divorcio en contra del matrimonio, sino de mostrar que puede haber un tipo de divorcio que haga posible una mejor visión del matrimonio, como quiero destacar, evocando primero la figura de su autor y después los temas centrales del libro.
Un autor, tres contextos
Eduardo Arens Kuckelkorn, religioso de la Sociedad de María, Marianista (Dresde, 1943), ha vivido desde su infancia en Perú, donde ejerce una intensa labor académica y pastoral, que le ha llevado a optar por la libertad y por los excluidos en una sociedad y en una Iglesia llena de contrastes, como la de Lima. Estas son las coordenadas de su vida:
1) Alemania, crítica histórico-literaria. Eduardo Arens proviene del mundo cultural germano y ha estudiado exégesis y teología en Friburgo (Suiza) y en la Escuela Bíblica de Jerusalén. De ese origen y formación proviene su rigor analítico en el tratamiento y estudio de los textos, en la línea de la mejor crítica histórico-literaria.
2) Estados Unidos, crítica social. Arens estudió filosofía en la universidad de Saint Mary’s (San Antonio, Texas), y se ha interesado en el trasfondo y contenido social de los escenarios, temas y textos del Nuevo Testamento, en perspectiva cultural y antropológica. Eso le ha permitido comprender los problemas, intereses y proyectos de las comunidades bíblicas.
3) Arens es, finalmente, un peruano «nativo», no observador o misionero de importación. Ha vivido en los dos espacios sociales de Lima (uno de burguesía, otro de opresión), optando por aquellos a los que Jesús había dirigido su mensaje, y eso le ha capacitado para entender la Biblia y la vida cristiana desde el impulso y la raíz del Nuevo Testamento.
Es difícil encontrar hoy un teólogo donde se vinculen esos tres «espacios», que domine como experto la crítica histórico-literaria y social del Evangelio, no solo como académico honesto («criticado» por algunas autoridades eclesiásticas), sino como hombre de pueblo, desde las comunidades eclesiales de la periferia de una gran ciudad latinoamericana.
Un libro, unos temas
Una exégesis ontologista y canónica había cerrado la Biblia, no solo en un plano de teoría (para convertirla en un tipo de dogmas aislados), sino de pastoral, y especialmente en este campo del matrimonio y divorcio, como están mostrando ahora (octubre de 2015) las discusiones del Sínodo de los Obispos: «Sobre la familia». ¡Sería bueno que ellos hubieran leído este libro, no para solucionar los temas concretos (pues la solución solo puede darse en la práctica), sino para situarlos rectamente!
Este libro no resuelve problemas aislados, con recetas morales o canónicas, pero ofrece algo mucho más importante: abre la conciencia de los seguidores de Jesús, a partir del estudio crítico de las tradiciones y textos dedicados del Nuevo Testamento: Mc 10,2-12; Mt 19,3-12 con 5,31-32; Lc 16,18; 1 Cor 7; y Ef 5,22-33. Yo mismo había estudiado algo ese tema en mi libro La familia en la Biblia (Verbo Divino, Estella 2014) y, por desgracia, no pude encontrar (no solo en castellano, sino en otras lenguas) un libro tan valioso como este, críticamente riguroso, fiel al Evangelio, abierto a la tarea de la vida. Cuatro son, a mi juicio, sus aportaciones principales:
1. Situación, encuadre. Como historiador social y pedagogo, Arens empieza situando el tema en el contexto galileo (judío) y helenista de Jesús, y en el Nuevo Testamento, para no trasponer sin más unas respuestas externas de entonces a los problemas de ahora.
2. Mensaje y vida de Jesús. Arens no estudia las ipsissima verba o palabras de Jesús, pues no tenemos acceso directo a ellas, pero destaca con gran precisión sus dos intenciones principales: Jesús apuesta proféticamente (no en línea de ley) por la fidelidad en el matrimonio, como signo divino (lo que Dios ha unido), y Jesús condena la opresión de los débiles, y en especial de las mujeres en el matrimonio.
3. Tradiciones antiguas. Las iglesias del Nuevo Testamento han transmitido la herencia de Jesús, no como palabra cerrada, sino como impulso de fidelidad personal en el matrimonio, abriendo una especie de abanico de propuestas, desde una condena básica del divorcio (Marcos y Lucas) a la posibilidad de un nuevo matrimonio en ciertos casos de dificultad o ruptura (Mateo y Pablo). Las perspectivas del Nuevo Testamento son distintas, por lo que no puede absolutizarse una palabra aislada de Jesús.
4. Tarea cristiana. No consiste en convertir el Evangelio en ley, sino en lograr (o al menos permitir) que siga siendo Buena Nueva en nuestras circunstancias de cultura, sociedad y familia. No se trata, pues, de que todo dé lo mismo (todos los matrimonios y formas de convivencia), sino de modular y adaptar desde el contexto actual el mensaje de Jesús, la vida de la Iglesia. Arens no quiere, pues, buscar aquello que es más fácil (lo más fácil sería imponer una sola ley, para todos igual…), sino actualizar de un modo responsable el movimiento de Jesús en el campo de las relaciones personales.
Conclusión: más allá de las leyes eclesiásticas
En el fondo del libro se advierte la exigencia de revisar las leyes canónicas a la luz del Evangelio y de las ciencias (experiencias) humanas, pues matrimonio y ruptura matrimonial se habían convertido en objeto de una ley desvinculada de la práctica pastoral, sin verdadero contacto humano, sin comunicación personal, sin respeto por las circunstancias de cada caso. En esa línea, con unas normas canónicas que apelan a Jesús, se ha podido terminar haciendo lo contrario de aquello que quería el Evangelio. De esa forma, por el mantenimiento de unas leyes cuya aplicación se reserva por otra parte a tribunales alejados de la vida, y su separación de la pastoral concreta de comunidades y parroquias, se ha llegado a la situación de malestar y desconfianza en que ahora vivimos.
En ese contexto, Arens piensa que ha llegado el momento de revisar algunos temas del matrimonio y el divorcio a la luz del Evangelio, con claridad, sin miedos, aunque ello exija un cambio fuerte en las instituciones canónicas (como parece querer el papa Francisco en este sínodo 2014-2015). Esa revisión no será fruto de la protesta alocada de algunos, ni de un deseo de cambio de otros, sino del más hondo impulso evangélico.
Eso es lo que quiere este libro, estudiando de un modo crítico, con las mejores técnicas científicas, los textos principales del Nuevo Testamento, para retomar, partiendo de ellos, el camino de la Iglesia, en gesto de fidelidad a la llamada profética de...




