E-Book, Spanisch, 64 Seiten
Reihe: Cuadernos bíblicos
Bouyer Personajes anónimos del Evangelio
1. Auflage 2013
ISBN: 978-84-9945-782-6
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Encuentros de jesús en los evangelios sinópticos. cuaderno bíblico 160
E-Book, Spanisch, 64 Seiten
Reihe: Cuadernos bíblicos
ISBN: 978-84-9945-782-6
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Pueblan los evangelios: se les llama personajes secundarios y frecuentemente son anónimos. Mateo ignora el nombre de Jairo, y Marcos es el único en conocer a Bartimeo. ¿Por qué no sabemos nada sobre la identidad de la viuda de Naín, de la del Templo o del centurión de Cafarnaún? ¿Será para subrayar el rasgo que les es común a los tres: un encuentro con Jesús? En cada ocasión únicos y fugitivos, ¿qué producen estos encuentros en el cuerpo, en el corazón y en las relaciones familiares y sociales para que Mateo, Marcos y Lucas consideren necesario jalonar con ellos su relato del ministerio de Jesús?
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II – Encuentros con gente que sufre
En los evangelios sinópticos, el ministerio de Jesús se desarrolla bajo el signo del encuentro con aquellas personas que sufren: enfermos, poseídos y su entorno. Desde hace mucho tiempo, la investigación exegética se ha dedicado a clasificar lo que se llama corrientemente los «relatos de milagro», ha deducido sus esquemas tipo y ha estado atenta a la originalidad literaria y teológica de cada evangelio. Añadiremos a ello las categorías aparecidas en el capítulo anterior: primero, último, único. Para cada evangelio plantearemos las preguntas: ¿quiénes son el primer y el último sufriente con que se encuentra Jesús? ¿En qué sentido es único cada encuentro?
El estudio se desplegará como sigue: dedicaremos un primer momento a las convergencias entre los evangelios sinópticos y un segundo momento a la originalidad de cada uno de ellos. Y esto situándonos desde dos puntos de vista: primero tratando de captar la trayectoria que lleva del primer encuentro al último, y, segundo, concentrándonos en la semblanza de una persona particular.
Convergencias
Consideramos aquí los relatos de curación y de exorcismo comunes a los evangelios sinópticos, tanto en su singularidad como en su sucesión. En la lectura del recuadro es posible señalar un cierto número de secuencias comunes que se encadenan más o menos en un mismo orden.
| Encuentros con personas | Mt | Mc | Lc | secuencias |
| Poseído de Cafarnaún | 1,21-28 | 4,31-37 | Primeras |
| Suegra de Simón Pedro | 8,14-15 | 1,29-31 | 4,38-40 |
| Leproso | 8,1-4 | 1,40-45 | 5,12-16 |
| Paralítico | 9,28 | 2,1-12 | 5,17-26 | Los pecadores |
| (Polémica sobre las espigas arrancadas) | (12,1-7) | (2,23-28) | (6,1-5) | Las polémicas |
| (Tempestad calmada) | (8,23-27) | (4,35-41) | (8,22-25) | Las tempestades |
| Hija de Jairo, comienzo | 9,18-20 | 5,21-24 | 8,40-44 | Mujer enferma |
| Muchacho epiléptico | 17,14-18 | 9,14-27 | 9,37-43a | Los dos hijos |
| Ciego(s) de Jericó | 20,29-34 | 10,46-52 | 18,35-43 | Resultado |
Primeras curaciones
Esta primera secuencia comprende la curación de un poseído y la de la suegra de Pedro, seguida por un «sumario» al declinar el sol, en el marco más o menos estricto de una jornada en Cafarnaún. Podemos añadir a ello la curación del leproso. Según los evangelistas, los relatos no se encadenan en el mismo orden, en función de la cristología de cada uno de ellos.
Lo puro y lo impuro. No obstante, a pesar de que en Mateo la carrera de Jesús empieza con la purificación de un leproso, mientras que en Marcos y Lucas lo hace con un exorcismo, estos primeros relatos de encuentro se sitúan todos en la frontera entre lo puro y lo impuro. El hombre de la sinagoga está «poseído por un espíritu impuro» (Mc 1,23; Lc 4,33) y el leproso pide «ser purificado» (Mt 8,2-3); los tres sinópticos han hecho la elección de captar a Jesús en una zona de fractura de las sociedades de su tiempo. Y esto de forma pública: el exorcismo tiene lugar en el marco de la sinagoga de Cafarnaún (Mc 1,21; Lc 4,33), y una nutrida muchedumbre sigue a Jesús, que baja de la montaña cuando se acerca el leproso (Mt 8,1). Este último relato se encuentra además en los tres evangelios. Jesús «extiende la mano», como antaño Moisés cuando llevaba a cabo los prodigios (Ex 14,21.27; cf. el recuadro «La mano de Jesús según Mateo»).
Una mujer enferma. Los evangelistas sinópticos están de acuerdo en decir que la suegra de Pedro es la primera mujer con la que se encuentra Jesús. Es también la primera vez que Jesús franquea el umbral de una casa. Los tres relatos acaban con el servicio: «Ella les [le] servía» (Mc 1,31 y //). Algunas autoras feministas han podido analizar, con razón, este relato, en particular el de Mt, como un relato de vocación: Pedro y sus compañeros son llamados a convertirse en pescadores de hombres, la suegra de Pedro es llamada a servir. Sea como fuere, al menos podemos levantar acta de un nuevo punto de acuerdo entre los evangelios sinópticos: el contraste entre esta mujer, personalidad reconocida del entorno apostólico, y los otros personajes anónimos, calificados solo por su enfermedad, el poseído y el leproso.
Los encuentros con los pecadores
Esta segunda secuencia comprende la curación del paralítico, la llamada al recaudador de impuestos y la comida en compañía de pecadores, que acaba con una declaración de Jesús revelando el sentido de su misión: «Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores» (Mc 2,17 y //).
El relato de la curación del paralítico presenta rasgos comunes en los tres evangelios: Jesús ve la fe antes de liberar al enfermo de su pecado y de su dificultad. Por primera vez en los evangelios aparece el grupo de los escribas que se oponen a Jesús; al mismo tiempo, el relato termina con un coro final que da gloria a Dios (Mc 2,12b y //).
Se establece un contraste entre el paralítico anónimo y el discípulo recaudador de impuestos conocido con el nombre de Leví (según Lc y Mc) o Mateo (según Mt). En ambos casos, el encuentro comienza con una mirada: Jesús «ve» la fe de los que le llevan, después «ve» al recaudador de impuestos sentado en su puesto. A continuación, su palabra tiene un efecto inmediato: el paralítico toma su camilla y se va, Leví/Mateo se levanta y sigue a Jesús.
Las polémicas
Una polémica viene a insertarse en el relato de la curación del hombre con la mano seca. Una controversia anterior ha versado sobre respetar el sábado (Mc 2,23 y //). El episodio, que tiene como marco el sábado y la sinagoga, refuerza e ilustra la declaración de Jesús: «El Hijo del hombre es señor del sábado» (Mc 2,27 y //). En ambos...




