E-Book, Spanisch, 256 Seiten
Braidotti El conocimiento posthumano
1. Auflage 2020
ISBN: 978-84-18193-11-8
Verlag: Gedisa Editorial
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, 256 Seiten
ISBN: 978-84-18193-11-8
Verlag: Gedisa Editorial
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Rosi Braidotti (Latisana, Venecia, 1954). Filósofa y académica italiana, crecida en Australia. Enseña en los Países Bajos, en la Universidad de Utrecht, desde 1988. Es una de las principales autoridades en los estudios sobre el tema de la subjetividad y lo posthumano, sobre todo en relación a las perspectivas neofeministas. Entre sus libros publicados en italiano: Soggetto nomade. Femminismo e crisi della modernità (Sujeto nómada. Feminismo y crisis de la modernidad) (1995), In metamorfosi. Verso una teoria materialista del divenire (En metamorfosis. Hacia una teoría materialista del devenir) (2003), Madri, mostri e macchine (Madres,monstruos y máquinas) (2005). En Gedisa están publicados Feminismo, diferencia sexual y subjetividad nómade, Transposiciones, Por una política afirmativa y Lo Posthumano.
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Introducción.
Posthumano, demasiado humano
No es nada infrecuente que a los usuarios de cualquier tipo de páginas web o servicios digitales se les pida que demuestren su humanidad a diario. En el aviso en pantalla se suele leer algo como: «Antes de activar tu suscripción, necesitamos confirmar que eres humano». Y tiene un aspecto como el que sigue:
Detrás del hecho de tener que demostrar nuestra propia humanidad se encuentra la asunción de la cultura algorítmica de las redes computacionales como punto de referencia central… y no lo humano. Este ejemplo mundano demuestra que el ser humano se ha transformado en un signo de interrogación en la sociedad contemporánea. ¿Quién y qué cuenta como humano hoy en día?
Ésta no es una cuestión sencilla y la podremos responder mejor en el contexto de nuestros tiempos posthumanos. Qué o quién sea el humano hoy en día, es algo que sólo podrá entenderse si incorporamos las dimensiones posthumanas y no-humanas. Por posthumano me refiero tanto a un marcador histórico de nuestra condición como a una figuración teórica. Lo posthumano no es tanto una visión distópica del futuro como un rasgo definitorio de nuestro contexto histórico. Yo misma he definido la condición posthumana como la convergencia del posthumanismo, por un lado, y del postantropocentrismo, por el otro, dentro de una economía de capitalismo avanzado (Braidotti, 2013; 2017). El primero se centra en la crítica del ideal humanista del «Hombre» como la presunta medida de todas las cosas, mientras que el segundo se muestra crítico con la jerarquía de las especies y el excepcionalismo antropocéntrico. Aunque se superponen y existe la tendencia a usarlos de manera indistinta en los debates generalistas, son más bien acontecimientos separados y discretos, tanto en sus genealogías intelectuales como en sus manifestaciones sociales.
Como figuración teórica, lo posthumano es una herramienta de navegación que nos permite sondear las manifestaciones materiales y discursivas de las mutaciones que engendra el desarrollo tecnológico más avanzado (¿soy un robot?), el cambio climático (¿sobreviviré?) y el capitalismo (¿puedo permitirme comprar esto?). Lo posthumano es un fenómeno en curso. Es una hipótesis de trabajo sobre el tipo de sujetos en los que nos estamos transformando. Quién es ese «nosotros», y cómo mantener abierta esa colectividad múltiple y no-jerárquica, van a ser las preocupaciones constantes de este libro.
Aunque apenas puedo disimular mi fascinación por lo posthumano, lo acojo desde una distancia crítica. La condición posthumana supone que «nosotros» —los habitantes humanos y no-humanos de este planeta en particular— estamos situados actualmente entre la Cuarta Revolución Industrial y la Sexta Extinción. Sí, estamos metidos de lleno en ello, juntos: entre el demonio algorítmico y la acidificación de los océanos. La Cuarta Revolución Industrial supone la convergencia de las tecnologías más avanzadas como la robótica, la inteligencia artificial, la nanotecnología, la biotecnología y el internet de las cosas. Esto significa que las fronteras entre lo digital, lo físico y lo biológico se vuelven borrosas (Schwab, 2015). La Sexta Extinción se refiere a la extinción masiva de especies durante la era geológica actual como consecuencia de la actividad humana (Kolbert, 2014). Más concretamente, esta coyuntura nos sitúa entre dos formas de aceleración paralelas y hasta cierto punto especulares: las aceleraciones sistémicas del capitalismo avanzado y la gran aceleración del cambio climático. Alcanzar un equilibrio entre estas dos fuerzas opuestas, con el objetivo de seguir manteniendo una perspectiva más amplia, es el reto actual de lo posthumano.
En el núcleo de esta difícil situación —aunque no como su única causa— se encuentra el grado de intervención tecnológica sin precedentes que hemos alcanzado y la intimidad que hemos llegado a desarrollar con los artefactos tecnológicos. Y aun así, la condición posthumana no puede reducirse simplemente a un caso agudo de mediación tecnológica. Esta convergencia, con su combinación característica de veloces transformaciones y desigualdades persistentes, es planetaria y se da a múltiples escalas (Banerji y Paranjape, 2016). Afecta tanto a las ecologías sociales y ambientales como a la psique individual y a los paisajes emocionales compartidos. No es un acontecimiento lineal.
Mi posición en este asunto es que tenemos que aprender a abordar estas contradicciones no sólo intelectualmente, sino también de manera afectiva, y que debemos hacerlo además de manera afirmativa. Esta convicción descansa en la siguiente norma ética: es importante que seamos dignos de nuestros tiempos para poder actuar mejor sobre ellos, de manera tanto crítica como creativa. De lo que se desprende que deberíamos acercarnos a nuestras contradicciones históricas no como a una carga molesta, sino más bien como a las piezas fundamentales de un presente sostenible y de un futuro afirmativo y esperanzador, aunque este enfoque demande algunos cambios drásticos en relación a nuestras mentalidades corrientes y el conjunto de nuestros valores establecidos.
Describir la ubicación de lo posthumano como la convergencia de varias velocidades de transformación contradictorias no empezaría siquiera a aproximarse a las tensiones y paradojas que genera, ni al dolor y a la ansiedad que éste evoca. En semejante contexto, ni las nociones universalistas de «Hombre» ni las reivindicaciones excepcionales del Anthropos llegan a ser suficientes para explicar cómo se supone que debemos enfrentarnos a este reto. Unas posiciones tan obsoletas como éstas no nos ayudan a entender cómo se produce y se distribuye el conocimiento en esta época nuestra de mediación altamente tecnológica y de desastre ecológico, conocida como Antropoceno.1 Dejando a un lado la soberbia humana, a no ser que se sienta uno a gusto con la complejidad multidimensional, nadie puede sentirse en casa en el siglo XXI.
A primera vista, al lector puede darle la impresión de que la condición posthumana es propensa a la catástrofe; sin embargo, en este libro espero poder compensar esta valoración negativa con una consideración más compleja y profunda de la situación. Este volumen pone en relieve el potencial positivo de la convergencia posthumana y brinda herramientas para lidiar con ella de una manera afirmativa. Desesperarse no es ningún proyecto; una actitud afirmativa sí lo es. Este libro trata de las formas de autocomprensión y de los nuevos modos de conocimiento que están apareciendo como resultado de la convergencia entre los enfoques posthumanista y postantropocéntrico. Aun manteniendo la distinción analítica y genealógica entre estos dos componentes, voy a defender que su convergencia en la actualidad produce un salto cualitativo en nuevas direcciones: la producción de conocimientos posthumanos. No se trata de un desarrollo singular, sino de un conjunto de senderos zigzagueantes que incluye una gama de posiciones posthumanistas y, a la vez, la revisión de una diversidad de reivindicaciones neohumanistas.2 El panorama completo de las indagaciones contemporáneas acerca de lo que constituye la unidad de referencia básica de lo humano rebasa el alcance de esta investigación; lo he explorado en otro lugar (Braidotti y Hlavajova, 2018).
En este libro quisiera concentrarme en un objetivo doble: primero, perfilar los rasgos de este sujeto posthumano emergente, y, en segundo lugar, explorar la nueva erudición que se está produciendo dentro y a lo largo del campo de las (post)humanidades. Presentaré las cartografías que revelan varios principios rectores y metapatrones discursivos e intentaré proporcionar un marco crítico para analizarlos y valorarlos. La convicción que subyace tras este libro es que la convergencia posthumana, lejos de ser una crisis —y mucho menos el indicador de una extinción—, marca una transición histórica rica y compleja. Aun cuando esté llena de riegos, también nos brinda grandes oportunidades tanto a los agentes humanos como a los no-humanos, y asimismo a las humanidades para que puedan reinventarse. Como todas las transiciones, sin embargo, requiere cierta visión de futuro y fuerza experimental, así como unas dosis considerables de resistencia.
Los propósitos de este libro son los siguientes: fundamentar lo posthumano en las condiciones de la vida real; detectar formaciones alternativas de sujetos posthumanos; valorar el volumen de la producción de conocimiento posthumano que está en rápido crecimiento; e inscribir los sujetos pensantes posthumanos y su conocimiento dentro de una ética afirmativa.
En el capítulo 1 esbozaré el alcance de la convergencia posthumana tanto en términos teóricos como afectivos. El capítulo 2 trata la cuestión de qué entendemos por sujeto posthumano y rastrea los patrones emergentes de la subjetividad posthumana. El capítulo 3 valora las ventajas de la producción de conocimiento posthumanista. El capítulo 4 observa el ascenso de las posthumanidades críticas y las sitúa entre los paisajes velozmente cambiantes del capitalismo cognitivo. El capítulo 5 analiza los patrones establecidos de pensamiento posthumano y aborda las prácticas concretas para evaluarlos. El capítulo 6 ahonda todavía con más profundidad en la ética afirmativa y en qué cambios requiere a escala temporal y espacial. En un capítulo final más reducido, regreso al estado de ánimo afectivo de la convergencia posthumana. El libro concluye con las inacabables potencialidades de la...




