E-Book, Spanisch, Band 21, 134 Seiten
Reihe: Teatro
Calderón De La Barca El alcalde de Zalamea
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-046-3
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 21, 134 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-046-3
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Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) Calderón de la Barca nació el 17 de enero de 1600, en Madrid, como segundo de cinco hermanos, en el seno de una familia de mediana hidalguía procedente de las montañas cántabras. Su padre fue escribano del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda. La madre murió en 1610 y el padre en 1615. Al parecer, su padre había dejado como voluntad y requisito para que Pedro y sus hermanos heredaran el que siguieran las carreras que él había marcado; a Calderón le estaba destinada la de sacerdote. Al igual que Lope de Vega, Quevedo y otros literatos, Calderón cursó estudios en el madrileño colegio Imperial de los jesuitas (hasta 1613), y los continuó en las universidades de Alcalá de Henares y Salamanca (hasta 1620), donde, quizá por la exigencia paterna, estudió teología, pero también lógica, retórica, historia y derecho natural y político. Su bagaje cultural era muy amplio, tocado por la escolástica y las ideas existencialistas agustinianas. Calderón vivió tres reinados (con Felipe III, Felipe IV y Carlos II) durante los cuales se fue desintegrando el poder español y el país quedó cada vez más aislado del escenario internacional, sobre todo a partir de la pérdida de Flandes por la paz de Westfalia, en 1648. Pero no fue tanto así en la creación literaria, ya que Calderón vivió de lleno el Siglo de Oro español, tan prolífico y rico en cuanto a las artes. Hacia 1620, los hermanos Calderón debieron resolver un litigio relativo a la herencia con la segunda mujer de su padre. Ese mismo año, Calderón de la Barca abandonaría los estudios religiosos e iniciaría sus primeras tentativas literarias con la poesía. Así, participó como poeta en varios certámenes y justas, pero pronto descubriría su atracción por la 'comedia nueva' de Lope de Vega, quien debió despertar su fascinación por el teatro. Calderón desarrollaría la mitad de su producción paralelamente al ascenso del valido conde-duque de Olivares (entre 1621 y 1643), protector de artistas y literatos. Su bautismo teatral se produce, en 1623, con la obra Amor, honor y poder. Calderón realizará algunos viajes por Flandes e Italia, entre 1623 y 1625, como secretario del duque de Frías. Después, será asiduo escritor de obras para la Corte y para los corrales de comedias. Su prestigio en la Corte fue aumentando, y Felipe IV le otorgó el ingreso como caballero de la orden de Santiago, hacia 1637. También debió vivir algunos episodios oscuros, como una acusación por violar, junto a su hermano, la clausura de un convento de trinitarias, tema del que no se sabe a ciencia cierta la verdad. Por otro lado, su buena relación con Lope de Vega debió enfriarse hacia 1629, aunque tampoco hay datos fiables sobre los motivos. Se habla de un extraño incidente: un hermano de Calderón fue agredido y, éste al perseguir al atacante, entró en un convento donde vivía como monja la hija de Lope.
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Jornada primera
(Salen Rebolledo, la Chispa y soldados.)
Rebolledo¡Cuerpo de Cristo con quien
desta suerte hace marchar
de un lugar a otro lugar
sin dar un refresco!
Todos Amén.
Rebolledo¿Somos gitanos aquí5
para andar desta manera?
¿Una arrollada bandera
nos ha de llevar tras sí,
con una caja...
Soldado 1 ¿Ya empiezas?
Rebolledo...que este rato que calló,10
nos hizo merced de no
rompernos estas cabezas?
Soldado 2No muestres deso pesar,
si ha de olvidarse, imagino,
el cansancio del camino15
a la entrada del lugar.
Rebolledo¿A qué entrada, si voy muerto?
Y aunque llegue vivo allá,
sabe mi Dios si será
para alojar; pues es cierto20
llegar luego al comisario
los alcaldes a decir
que si es que se pueden ir,
que darán lo necesario;
responderles, lo primero,25
que es imposible, que viene
la gente muerta; y si tiene
el Concejo algún dinero,
decir: «Señores soldados:
orden hay que no paremos;30
luego al instante marchemos».
Y nosotros, muy menguados,
a obedecer al instante
orden que es, en caso tal,
para él orden monacal,35
y para mí mendicante.
Pues ¡voto a Dios! que si llego
esta tarde a Zalamea,
y pasar de allí desea
por diligencia o por ruego,40
que ha de ser sin mí la ida;
pues no, con desembarazo,
será el primer tornillazo
que habré yo dado en mi vida.
Soldado 1Tampoco será el primero45
que haya la vida costado
a un miserable soldado;
y más hoy, si considero
que es el cabo desta gente
don Lope de Figueroa,50
que, si tiene tanta loa
de animoso y de valiente,
la tiene también de ser
el hombre más desalmado,
jurador y renegado55
del mundo, y que sabe hacer
justicia del más amigo,
sin fulminar el proceso.
Rebolledo¿Ven vustedes todo eso?
Pues yo haré lo que yo digo.60
Soldado 2¿De eso un soldado blasona?
RebolledoPor mí muy poco me inquieta;
sino por esa pobreta,
que viene tras la persona.
ChispaSeor Rebolledo, por mí65
vuecé no se aflija, no;
que bien se sabe que yo
barbada el alma nací,
y ese temor me deshonra;
pues no vengo yo a servir
menos que para sufrir70
trabajos con mucha honra;
que para estarme, en rigor,
regalada, no dejara
en mi vida, cosa es clara,
la casa del regidor,75
donde todo sobra, pues
al mes mil regalos vienen;
que hay regidores que tienen
menos regla con el mes.
Y pues a venir aquí,80
a marchar y perecer
con Rebolledo, sin ser
postema, me resolví,
por mí ¿en qué duda o repara?
Rebolledo¡Viven los cielos, que eres85
corona de las mujeres!
Soldado 2Aquesa es verdad bien clara.
¡Viva la Chispa!
Rebolledo ¡Reviva!
Y más si, por divertir90
esta fatiga de ir
cuesta abajo y cuesta arriba,
con su voz el aire inquieta
una jácara o una canción.
ChispaResponda a esa petición95
citada la castañeta.
RebolledoY yo ayudaré también.
Sentencien los camaradas
todas las partes citadas.
Soldado 1¡Vive Dios, que han dicho bien!100
(Cantan Rebolledo y la Chispa.)
Chispa Yo soy tiri, tiri, taina
flor de la jacarandaina.
RebolledoYo soy tiri, tiri, tina,
flor de la jacarandina.105
ChispaVaya a la guerra el alférez,
y embárquese el capitán.
RebolledoMate moros quien quisiere,
que a mí no me han hecho mal.
ChispaVaya y venga la tabla al horno,110
y a mí no me falte pan.
RebolledoHuéspeda, máteme una gallina;
que el carnero me hace mal.
Soldado 1Aguarda; que ya me pesa
(que íbamos entretenidos115
en nuestros mismos oídos),
caballeros, de ver esa
torre, pues es necesario
que donde paremos sea.
Rebolledo¿Es aquélla Zalamea?120
ChispaDígalo su campanario.
No sienta tanto vusté,
que cese el cántico ya;
mil ocasiones habrá
en que lograrle, porque125
esto me divierte tanto,
que como de otras no ignoran
que a cada cosica lloran,
yo a cada cosica canto,
y oirá ucé jácaras ciento.130
RebolledoHagamos alto aquí, pues
justo, hasta que venga, es,
con la orden el Sargento,
por si hemos de entrar marchando
o en tropas.
Soldado 1 Él solo es quien135
llega ahora; mas también
el Capitán esperando
está.
(Salen el Capitán y el Sargento.)
Capitán Señores soldados,
albricias puedo pedir;
de aquí no hemos de salir,140
y hemos de estar alojados
hasta que don Lope venga
con la gente que quedó
en Llerena; que hoy llegó
orden de que se prevenga145
toda, y no salga de aquí
a Guadalupe hasta que
junto todo el tercio esté,
y él vendrá luego; y así,
del cansancio bien podrán
descansar algunos días.150
RebolledoAlbricias pedir podías.
Todos¡Vítor nuestro Capitán!
CapitánYa está hecho el alojamiento;
el comisario irá dando
boletas, como llegando155
fueren.
Chispa Hoy saber intento
por qué dijo, voto a tal,
aquella jacarandina:
«Huéspeda, máteme una gallina;
que el carnero me hace mal.»160
(Vanse todos y quedan el Capitán y el Sargento.)
CapitánSeñor Sargento, ¿ha guardado
las boletas para mí,
que me tocan?
Sargento Señor, sí.
Capitán¿Y dónde estoy alojado?
SargentoEn la casa de un villano165
que el hombre más rico es
del lugar, de quien después
he oído que es el más vano
hombre del mundo, y que tiene
más pompa y más presunción170
que un infante de León.
Capitán¡Bien a un villano conviene,
rico, aquesa vanidad!
SargentoDicen que ésta es la mejor
casa del lugar, señor;175
y si va a decir verdad,
yo la escogí para ti,
no tanto por que lo sea
como porque en Zalamea
no hay tan bella mujer...
Capitán Di.180
Sargento...como una hija suya.
Capitán Pues
por muy hermosa y muy vana,
¿será más que una...




