E-Book, Spanisch, Band 70, 134 Seiten
Reihe: Teatro
Calderón De La Barca La vida es sueño
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9953-269-1
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 70, 134 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9953-269-1
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Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) Calderón de la Barca nació el 17 de enero de 1600, en Madrid, como segundo de cinco hermanos, en el seno de una familia de mediana hidalguía procedente de las montañas cántabras. Su padre fue escribano del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda. La madre murió en 1610 y el padre en 1615. Al parecer, su padre había dejado como voluntad y requisito para que Pedro y sus hermanos heredaran el que siguieran las carreras que él había marcado; a Calderón le estaba destinada la de sacerdote. Al igual que Lope de Vega, Quevedo y otros literatos, Calderón cursó estudios en el madrileño colegio Imperial de los jesuitas (hasta 1613), y los continuó en las universidades de Alcalá de Henares y Salamanca (hasta 1620), donde, quizá por la exigencia paterna, estudió teología, pero también lógica, retórica, historia y derecho natural y político. Su bagaje cultural era muy amplio, tocado por la escolástica y las ideas existencialistas agustinianas. Calderón vivió tres reinados (con Felipe III, Felipe IV y Carlos II) durante los cuales se fue desintegrando el poder español y el país quedó cada vez más aislado del escenario internacional, sobre todo a partir de la pérdida de Flandes por la paz de Westfalia, en 1648. Pero no fue tanto así en la creación literaria, ya que Calderón vivió de lleno el Siglo de Oro español, tan prolífico y rico en cuanto a las artes. Hacia 1620, los hermanos Calderón debieron resolver un litigio relativo a la herencia con la segunda mujer de su padre. Ese mismo año, Calderón de la Barca abandonaría los estudios religiosos e iniciaría sus primeras tentativas literarias con la poesía. Así, participó como poeta en varios certámenes y justas, pero pronto descubriría su atracción por la 'comedia nueva' de Lope de Vega, quien debió despertar su fascinación por el teatro. Calderón desarrollaría la mitad de su producción paralelamente al ascenso del valido conde-duque de Olivares (entre 1621 y 1643), protector de artistas y literatos. Su bautismo teatral se produce, en 1623, con la obra Amor, honor y poder. Calderón realizará algunos viajes por Flandes e Italia, entre 1623 y 1625, como secretario del duque de Frías. Después, será asiduo escritor de obras para la Corte y para los corrales de comedias. Su prestigio en la Corte fue aumentando, y Felipe IV le otorgó el ingreso como caballero de la orden de Santiago, hacia 1637. También debió vivir algunos episodios oscuros, como una acusación por violar, junto a su hermano, la clausura de un convento de trinitarias, tema del que no se sabe a ciencia cierta la verdad. Por otro lado, su buena relación con Lope de Vega debió enfriarse hacia 1629, aunque tampoco hay datos fiables sobre los motivos. Se habla de un extraño incidente: un hermano de Calderón fue agredido y, éste al perseguir al atacante, entró en un convento donde vivía como monja la hija de Lope.
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Jornada primera
(Sale en lo alto de un monte Rosaura en hábito de hombre, de camino, y en representando los primeros versos va bajando.)
RosauraHipogrifo violento,
que corriste parejas con el viento,
¿dónde rayo sin llama,
pájaro sin matiz, pez sin escama
y bruto sin instinto5
natural, al confuso laberinto
de esas desnudas peñas
te desbocas, te arrastras y despeñas?
Quédate en este monte,
donde tengan los brutos su Faetonte;10
que yo, sin más camino
que el que me dan las leyes del destino,
ciega y desesperada,
bajaré la cabeza enmarañada
deste monte eminente15
que arruga el Sol el ceño de la frente.
Mal, Polonia, recibes
a un extranjero, pues con sangre escribes
su entrada en tus arenas;
y apenas llega, cuando llega a penas.20
Bien mi suerte lo dice;
mas ¿dónde halló piedad un infelice?
(Sale Clarín, gracioso.)
ClarínDi dos, y no me dejes
en la posada a mí cuando te quejes;
que si dos hemos sido25
los que de nuestra patria hemos salido
a probar aventuras,
dos los que entre desdichas y locuras
aquí habemos llegado,
y dos los que del monte hemos rodado,30
¿no es razón que yo sienta
meterme en el pesar y no en la cuenta?
RosauraNo quise darte parte
en mis quejas, Clarín, por no quitarte,
llorando tu desvelo,35
el derecho que tienes al consuelo;
que tanto gusto había
en quejarse, un filósofo decía,
que, a trueco de quejarse,
habían las desdichas de buscarse.40
ClarínEl filósofo era
un borracho barbón. ¡Oh, quién le diera
más de mil bofetadas!
Quejárase después de muy bien dadas.
Mas ¿qué haremos, señora,45
a pie, solos, perdidos y a esta hora
en un desierto monte,
cuando se parte el Sol a otro horizonte?
Rosaura¡Quién ha visto sucesos tan extraños!
Mas si la vista no padece engaños50
que hace la fantasía,
a la medrosa luz que aún tiene el día
me parece que veo
un edificio.
Clarín O miente mi deseo,
o termino las señas.55
RosauraRústico nace entre desnudas peñas
un palacio tan breve
que el Sol apenas a mirar se atreve;
con tan rudo artificio
la arquitectura está de su edificio60
que parece, a las plantas
de tantas rocas y de peñas tantas
que al Sol tocan la lumbre,
peñasco que ha rodado de la cumbre.
ClarínVámonos acercando;65
que éste es mucho mirar, señora, cuando
es mejor que la gente
que habita en ella generosamente
nos admita.
Rosaura La puerta
(mejor diré funesta boca) abierta70
está, y desde su centro
nace la noche, pues la engendra dentro.
(Suena ruido de cadenas.)
Clarín¡Qué es lo que escucho, cielo!
RosauraInmóvil bulto soy de fuego y yelo.
ClarínCadenita hay que suena.75
Mátenme, si no es galeote en pena;
bien mi temor lo dice.
(Dentro Segismundo.)
Segismundo¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice!
Rosaura¡Qué triste voz escucho!
Con nuevas penas y tormentos lucho.80
ClarínYo con nuevos temores.
RosauraClarín...
Clarín Señora...
Rosaura Huigamos los rigores
desta encantada torre.
Clarín Yo aún no tengo
ánimo de huir, cuando a eso vengo.
Rosaura¿No es breve luz aquella85
caduca exhalación, pálida estrella,
que en trémulos desmayos,
pulsando ardores y latiendo rayos,
hace más tenebrosa
la oscura habitación con luz dudosa?90
Sí, pues a sus reflejos
puedo determinar (aunque de lejos)
una prisión oscura
que es de un vivo cadáver sepultura;
y porque más me asombre,95
en el traje de fiera yace un hombre
de prisiones cargado,
y solo de la luz acompañado.
Pues huir no podemos,
desde aquí sus desdichas escuchemos;100
sepamos lo que dice.
(Descúbrese Segismundo con una cadena y a la luz, vestido de pieles.)
Segismundo¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice!
Apurar, cielos, pretendo
ya que me tratáis así,
qué delito cometí105
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;110
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Solo quisiera saber,
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,115
el delito de nacer),
qué más os pude ofender,
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,120
¿qué privilegios tuvieron
que yo no gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma,125
o ramillete con alas
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma:130
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?
Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas,135
gracias al docto pincel,
cuando, atrevido y cruel,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto:140
¿y yo con mejor distinto
tengo menos libertad?
Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas bajel de escamas145
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío:150
¿y yo con más albedrío
tengo menos libertad?
Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,155
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad,
el campo abierto a su ida:160
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?
En llegando a esta pasión
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho165
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegio tan suave,
excepción tan principal,170
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?
Rosaura Temor y piedad en mí
sus razones han causado.
Segismundo¿Quién mis voces ha escuchado?175
¿Es Clotaldo?
Clarín (Aparte.) (Di que sí.)
RosauraNo es sino un triste, ¡ay de mí!
que en estas bóvedas frías
oyó tus...




