Casarella / Ghetti | Lecciones de Kung Fu | E-Book | www.sack.de
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E-Book, Spanisch, 75 Seiten

Casarella / Ghetti Lecciones de Kung Fu


1. Auflage 2016
ISBN: 978-1-68325-091-3
Verlag: De Vecchi Ediciones
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

E-Book, Spanisch, 75 Seiten

ISBN: 978-1-68325-091-3
Verlag: De Vecchi Ediciones
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Esta obra enseña a sus lectores todos los recurso que necesitarán aprender para dominar esta especialidad, y también aquellos consejos y recomendaciones que les resultarán de gran utilidad para progresar con rapidez y seguridad.Tras una breve introducción sobre el origen y la historia del kungfú presenta los ejercicios siguiendo un orden que facilita la progresión.Cuenta con indicaciones claras, descripción de las posiciones, las técnicas y las combinaciones y un selección de fotografías altamente didácticas.En conclusión se trata de una exposición sencilla y a la vez completa de las bases del kungfú para dar la posibilidad al principiante de tener una idea clara del contenido técnico y filosófico de este arte marcial.

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ORIGEN E HISTORIA


Las artes marciales son una de las expresiones típicas de la cultura y del espíritu chino.

El wushu, más conocido en Occidente como kungfú, nace y se desarrolla de forma paralela a la historia de aquel fascinante país, un inmenso territorio siempre marcado por guerras contra pueblos invasores, y por cruentas luchas internas.

La organización político-social de tipo feudal, de la cual China sólo ha salido al comienzo del siglo xx, ha impulsado desde siempre a la comunidad a prever de forma autónoma su propia defensa.

De aquí el nacimiento y la evolución de numerosos sistemas de combate, cada uno con sus propias características según las necesidades técnicas, el marco geográfico, cultural, étnico, y finalmente según las características físicas y psicológicas de los practicantes.

En China, durante el periodo de los Estados Combatientes (453-222 a. de C.), la pasión por las armas y las técnicas marciales se trasmitía entre los militares y entre el pueblo y han pervivido muchos testimonios escritos sobre la habilidad alcanzada por hombres y mujeres. Se organizaban competiciones hasta para regular las relaciones políticas entre los diferentes estados.

Durante la dinastía Han (206 a de C.-220 d. de C.) las artes marciales se desarrollaron adquiriendo un carácter más deportivo; en la competición aparecieron, por ejemplo, las primeras protecciones rudimentarias. Las armas mejoraron y en particular la espada de doble corte experimentó una notable evolución.

En la época Tang (618-907 d. de C.) las artes marciales experimentaron en China un nuevo desarrollo. Gracias a un nuevo sistema de examen para la selección de oficiales militares, que daba a los expertos en kungfú la posibilidad de obtener cargos de prestigio y más ganancias, se animó la práctica y el estudio de las artes marciales en todos los niveles sociales.

Durante la dinastía Song (960-1279 d. de C.) y la posterior dinastía Ming (1368-1644 d. de C.) el kungfú tuvo una amplia difusión entre el pueblo. Se produjo también el nacimiento de un gran número de escuelas y de asociaciones, con frecuencia enfrentadas entre sí para afirmar su propio prestigio.

El conocido maestro Kuo Yun Shen en una rara fotografía de época (siglo xix), durante un combate en elperiodoQing

(Fotografía de Yang Lin Sheng)

KUNGFÚ Y WUSHU

Kungfú es el término más conocido entre los occidentales para referirse a las artes marciales chinas. Wushu, que literalmente significa artes marciales, es en cambio utilizado en China, y sólo en los últimos tiempos, en Occidente. En este libro utilizaremos indistintamente los dos términos. En realidad en China el kungfú no identifica solamente las artes marciales, sino que se utiliza para designar cualquier cosa que requiere esfuerzo y perseverancia para ser realizada: una licenciatura, una obra de arte, una empresa extrema pueden ser «kungfú» es decir, según el significado literal del término: «resultado de un duro trabajo» o incluso «mejorar a través del estudio» porque todo ello es el resultado del máximo esfuerzo de una persona para alcanzar una habilidad concreta.

En esta época llegó a ser muy popular el Leitai, una competición con las manos desnudas que se desarrollaba sobre una superficie elevada, en la que el combatiente era considerado vencido en caso de sufrir un K. O. o bien si era expulsado por el adversario fuera del área de combate. No era extraño que los desafíos se convirtiesen en duelos a muerte.

La dinastía manchú de los Qing (1644-1911 d. de C.) vio la aparición de numerosos estilos hoy practicados, desde el Taiji al Bagua, desde el Tongbei al Tanglang, pero también de las sociedades secretas, como «El Loto Blanco», «La Lanza Rosa», o «El Puño de la Suprema Armonía», nacidas para combatir y derrocar a la dinastía reinante, poco aceptada y restaurar la dinastía Ming.

Muchos combatientes fueron encarcelados o ajusticiados por actos subversivos.

Los monasterios Shaolin en la región de Henan y en la de Fujian en el sur, fueron destruidos. En 1727 se prohibió la práctica popular del kungfú.

Muchos otros practicantes y famosos maestros murieron en la revuelta de los Boxers, el movimiento xenófobo conectado a la sociedad secreta del «El Puño de la Justicia y de la Armonía».

Con la revolución de 1911 comenzó el proceso de modernización de las artes marciales chinas, gracias también a los intercambios culturales con los países occidentales que en aquel periodo se repartían el poder económico-político de algunas áreas.

En 1919, en Shanghai fue fundada la asociación Jing Wu del conocido maestro Huo Yuanjia, que quería superar las barreras entre los diferentes estilos y promover una forma nueva, moderna y científica, de estudiar las artes marciales. Desde la fundación de la República Popular China el wushu ha experimentado posteriores transformaciones. Durante los años cincuenta la Comisión Deportiva del gobierno comenzó un programa de redefinición de las artes marciales, con el objetivo de hacer del wushu una práctica deportiva de masas.

Pero el wushu sobrevivió entre la gente, que continuó practicándolo en secreto también durante el periodo de la revolución cultural. Entre los años setenta y ochenta el gobierno desarrolló un gran trabajo para hacer del wushu una práctica deportiva de nivel mundial, estandarizando algunos estilos y exaltando los aspectos gimnásticos y acrobáticos en detrimento de aquellos estrechamente marciales.

Últimamente, el gobierno chino está animando la creación de escuelas, asociaciones y grupos de estudio e investigación en torno al wushu tradicional, favoreciendo su recuperación y valoración.

La práctica de kungfú es aconsejada desde la primera infancia: servirá para dar equilibrio, coordinación y fuerza

(Fotografía de Walter Lorini)

LA POPULARIDAD DEL KUNGFÚ EN OCCIDENTE

Cuando, en los años setenta, aparecieron en nuestras salas cinematográficas las primeras películas de kungfú realizadas en Hong Kong, los sociólogos e intelectuales se tomaron la molestia de analizar y explicar las razones del éxito de estas películas incontestablemente malas; el secreto era que hablaban de hombres y mujeres que reaccionaban ante el atropello del prisionero de turno gracias a su hábil adiestramiento, a una dura disciplina y a técnicas especiales con las que realizaban gestas heroicas, tanto que parecían casi sobrenaturales. Héroes románticos, que personificaban valores fuertemente individuales con frecuencia olvidados en las sociedades modernas; valores a veces discutibles, como el sentido de la venganza, no obstante, tesis para la reafirmación del individuo y de sus cualidades más nobles, a través de los medios que todos poseemos, nuestro cuerpo y nuestra voluntad.

Las películas sobre monjes guerreros Shaolin, o sobre sus maestros taoistas han impactado con fuerza en el imaginario colectivo, que ha visto finalmente lo sagrado y lo profano en armonía: puños y sabiduría, religiosidad y determinación guerrera.

EL WUSHU TRADICIONAL Y MODERNO

Actualmente las artes marciales chinas pueden dividirse en dos grandes categorías: tradicional y moderna.

El wushu tradicional remite a escuelas y estilos practicados generalmente fuera de los circuitos institucionales en China, pero también en Taiwan y en el resto del mundo. En esta categoría se encuentran por lo menos trece escuelas y estilos diferentes. El wushu tradicional también es llamado en China wushu popular, ya que es considerado producto y patrimonio de su cultura popular.

El wushu moderno es, en cambio, el resultado de un intento de estandarización de los estilos tradicionales apoyados por el aparato gobernante en China Popular. Iniciado en los años cincuenta, este proceso ha llevado el wushu a la categoría de disciplina deportiva de alto nivel. Comprende diversas especialidades de competición:

1., forma. Consiste en la ejecución de un conjunto de técnicas concatenadas, que simulan un combate imaginario contra uno o más adversarios. Actualmente, en las competiciones de Taolu se distinguen varios grupos:

—Chang Quan, la síntesis de las más importantes escuelas del norte;

—Nan Quan, la síntesis de las principales escuelas del sur;

—Taiji Quan, el estilo moderno más practicado,

—Xinyi y Bagua, dos estilos internos;

—Tongbi y Pigua, dos estilos externos;

—Estilos imitadores, son todos los que imitan a los animales, como el Boxeo del Águila, el Boxeo del Mono, o el Boxeo de la ;

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