E-Book, Spanisch, 172 Seiten
Reihe: Teología
Cavazos González Más allá de la devoción
1. Auflage 2014
ISBN: 978-84-9945-957-8
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
La vida espiritual cristiana, justicia y la liberación cristianas
E-Book, Spanisch, 172 Seiten
Reihe: Teología
ISBN: 978-84-9945-957-8
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Los cristianos terminamos el padrenuestro pidiendo a Dios: Líbranos de todo mal. Jesús nos ofrece esa liberación mediante una vida espiritual cristiana, pero para conseguirla debemos liberarnos de ciertos conceptos erróneos sobre la espiritualidad que la mantienen relegada. Este libro, dirigido a todo cristiano que desee vivir el Evangelio de Jesucristo de una manera plena y liberadora, nos enseña cómo lograrlo y nos explica cuál es nuestra identidad humana y cristiana ante el Dios en el que creemos. También nos explica cómo conocer la Palabra de Dios y cómo dejarnos conocer por ella. Finalmente, desarrolla varios temas de la espiritualidad de liberación para enseñarnos que la oración y la piedad deben llevarnos más allá de la devoción y conducirnos a la acción cristiana. Más allá de la devoción nos invita a crecer en lo que significa ser cristiano.
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Introducción
Describir la espiritualidad cristiana
Me encanta el sonido del viento. Parece cantar en medio de hojas susurrantes cuando sopla entre las ramas de un árbol. Vocifera entre los edificios con un silbido a veces suave y a veces agudo. Murmura sobre prados tranquilos y montes majestuosos. En especial, me encanta escuchar su lamento cuando las olas del mar rompen sobre la arena de la playa. Jesús afirma que de la misma forma como sopla el viento ocurre con los nacidos del Espíritu (Jn 3,8). El Espíritu, o sea, el viento, sopla donde quiere, sin que nadie sepa de dónde viene ni a dónde va; sin embargo, se puede escuchar su voz. Las personas que nacen del Espíritu se convierten en hojas susurrantes, edificios sólidos, prados tranquilos, cerros majestuosos y aguas inquietas donde el viento del Espíritu se transforma en una canción, un silbido, un susurro o un gemido; donde el espíritu humano proclama su espiritualidad.
La espiritualidad es un tema fascinante y a menudo mal entendido. Miles y miles de libros y artículos en revistas tratan sobre ella. Una búsqueda del término en Internet proporciona 29 millones de resultados para la palabra “espiritualidad” (32,8 millones para “espiritualidad cristiana” y 60,6 para “espiritual”)1. Un rápido vistazo a estas referencias revela que la espiritualidad se entiende como algo “religioso” o como algo totalmente opuesto a lo religioso. “Soy espiritual, no religioso”, se ha convertido en una expresión muy común. Por desgracia, para muchas personas la espiritualidad se ocupa exclusivamente del mundo interno o interioridad, en contraposición con el mundo real o exterior. Para muchos, tiene que ver con cultos esotéricos o con el new age. Y para muchos cristianos no es nada más que devoción tradicional y prácticas piadosas.
LO COTIDIANO
Lo cotidiano y la cotidianidad es lo que hacemos todos los días, lo habitual, lo común y la rutina de la vida diaria, además de esos ocasionales acontecimientos de algo maravilloso o de una realidad desagradable de dolor y dificultad que a veces ocurren en la vida ordinaria. Estos dos términos son utilizados por muchos teólogos latinos en Estados Unidos en referencia a los ámbitos en los que deben incidir la reflexión y la discusión teológicas. La espiritualidad cristiana y el hablar de Dios tienen que tener muy en cuenta nuestra cotidianidad.
A menudo, se piensa que la espiritualidad es algo contrario a los asuntos del cuerpo y del mundo. Ser espiritual está considerado como un escape del mundo secular o secularizado en el que vivimos, especialmente de todos sus problemas sociopolíticos y económicos. A menudo, ser espiritual se ve como una manera de acercarse a un poder superior (Dios, si se quiere) con el fin de dejar atrás el puño de hierro de la religión y así pasar a una “nueva era” de iluminación privada o gnosis. La espiritualidad como experiencia cristiana es a menudo vista como ineficaz en el tratamiento de los hechos “reales” de lo cotidiano2 (ver recuadro)
La espiritualidad cristiana tiene que ser liberada de los falsos o limitados entendimientos que, de manera dualista, intentan colocarla en contraste con la realidad material. Tiene que ser liberada de aquellos a quienes les gustaría mantener el espíritu de Jesús en la Biblia, en un tabernáculo, en el rosario o en un centro de retiro. Si el Espíritu de Cristo que mora en cada cristiano ha de cantar, silbar, murmurar o gemir con eficacia en la Iglesia y en el mundo, se le debe permitir arrojar lejos las cadenas que mantienen a la gente pobre, atada, ciega y encarcelada. La espiritualidad cristiana se basa en la piedad tradicional y en las prácticas devocionales, pero estas no tienen ningún valor si no se basan también en la justicia, la paz y la liberación. Para vivir nuestro llamado evangélico como discípulos de Jesús en el mundo, necesitamos una comprensión más clara de la espiritualidad cristiana como una espiritualidad liberadora.
En este libro, me gustaría aclarar el concepto cristiano de espiritualidad, pero no para ofrecer una nueva definición del término, sino para ver qué es la espiritualidad y la forma como se pone en práctica en nuestro cotidiano. Este es un libro sobre cómo crecer en nuestra fe como cristianos para que verdaderamente podamos vivir nuestra espiritualidad como una vida guiada por el Espíritu de Jesús. Pero primero me gustaría ofrecer una historia muy breve del término y una descripción del mismo.
Breve historia del término
La “espiritualidad”, se ha dicho, es una disciplina antigua y a la vez nueva. Aunque el término fue acuñado en el cristianismo, es una experiencia mucho más antigua y amplia que la espiritualidad cristiana. De un modo u otro, la humanidad ha buscado siempre la vitalidad y la inspiración de la espiritualidad.
ESPIRITUALOGOS
Acuñé esta palabra hace unos años para distinguir a los teólogos especializados en el campo de la espiritualidad de los “teólogos de la espiritualidad”, que trabajan en el campo de la teología espiritual. Los espiritualogos son académicos dedicados a la promoción de la disciplina del estudio de la espiritualidad.
San Pablo anima a los fieles a ser “espirituales”, pero no encontramos la palabra “espiritualidad” en las Sagradas Escrituras. En español, la palabra existe únicamente desde el siglo XVI y, en inglés, spirituality solo se usa desde la primera mitad del siglo XX. Nadie sabe a ciencia cierta quién acuñó la palabra original en latín, spiritualitas. Los estudiosos de la espiritualidad o espiritualogos3 (ver recuadro) creen que lo más probable es que el término proceda de Fausto, obispo francés del siglo V, que la acuñó en una carta en la que exhortaba a un lector recién bautizado a “age ut in spiritualitatis”, a “actuar... en la espiritualidad” (en un sentido espiritual)4. Desde entonces, los cristianos utilizan la palabra latina spiritualitas para hablar del actuar en el Espíritu Santo o vivir una vida llena del Espíritu Santo. Originalmente, la espiritualidad era algo que tenían todos los cristianos bautizados, y se esperaba que crecieran en ella, pero con el tiempo se convirtió en un campo propio de cristianos especiales muy alejados de la vida cristiana ordinaria. En la Edad Media, la teología escolástica vio la spiritualitas como algo relegado a la interioridad emocional y a experiencias “especiales” separadas de lo cotidiano, de la vida pública y de la praxis social5.
Aunque un autor del siglo XIII tradujo la palabra spiritualitas al francés, no fue hasta el siglo XVI cuando se consideró que la spiritualitas es algo que los laicos pueden entender. Esto ocurrió cuando el franciscano fray Mariano de Florencia la tradujo al italiano para su obra sobre la vida espiritual, y más tarde se produjo sur traducción al español como “espiritualidad”. Con estas traducciones, spiritualitas atravesó un proceso lento y gradual de democratización, tras el cual, con el tiempo, llegó a ser entendida como algo que forma parte de todos los seres humanos, no solo de una élite cristiana.
Descripción de la espiritualidad
En los años veinte del siglo XX, spiritualitas se vertió al inglés como spirituality en la traducción de una obra de cuatro volúmenes del teólogo francés Pierre Pourrat sobre espiritualidad cristiana. Poco a poco, cada vez se usó más. Hubo libros y conferencias que incluían la palabra “espiritualidad” en sus títulos, y el término entró en el lenguaje popular en la segunda mitad del siglo XX. El uso generalizado de la palabra “espiritualidad” en diversos idiomas contemporáneos ha hecho que también la empleen muchos que no son cristianos. Lo que comenzó siendo una palabra cristiana se ha convertido en un término usado por muchas religiones y por muchos movimientos “religiosos” para significar una variedad de cosas según su relación con el mundo material. Muchos espiritualogos están tratando de ayudarnos a entender qué es la espiritualidad en términos cristianos. Su estudio ha llevado a hablar de espiritualidad en cuatro categorías de entendimiento: la realidad humana, la experiencia personal, las tradiciones comunitarias y la disciplina académica.
Realidad humana
“¡No nos hacemos espirituales! Somos espirituales”6. Dios sopló, ruah (espíritu/vida/aliento), en todos nosotros (Gn 2,7); por lo tanto, todas las personas somos seres espirituales (Homo spiritualis). En otras palabras, el espíritu es una parte muy importante de lo que somos como seres humanos. Esta realidad ontológica es una parte integrante de la antropología cristiana, porque, como imagen de Dios (imago Dei), el ser humano es “a la vez corporal y espiritual”7.
Experiencia personal
Las experiencias del espíritu o de la vida en el espíritu son experiencias de la vida de relación. Es en lo cotidiano, en el día a día de las relaciones, donde vive nuestro espíritu y es en nuestras acciones donde nuestro espíritu se manifiesta. En última instancia, si los humanos son espíritu, entonces toda la experiencia humana es de alguna manera espiritual.
La espiritualidad se describe a menudo como la vida en el espíritu. Esta...




