E-Book, Spanisch, Band 105, 142 Seiten
Reihe: Teatro
de Castro y Bellvís Las mocedades del Cid
1. Auflage 2012
ISBN: 978-84-9897-825-4
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 105, 142 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-825-4
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Guillén deCastro y Bellvís (Valencia, 1569-Madrid, 1631). España. Fue capitán de caballería, gobernador de Scigliano en Nápoles y en Madrid secretario del marqués de Peñafiel. Muy cercano a Lope de Vega, formó parte de la Academia de los nocturnos, la única academia que publicó en actas los poemas discutidos durante sus reuniones semanales y que radicó en Valencia entre 1591 y 1593. Murió en la pobreza y un tanto olvidado.
Autoren/Hrsg.
Weitere Infos & Material
Jornada segunda
(Salen el Rey don Fernando y algunos criados con él.)
Rey ¿Qué ruido, grita y lloro
que hasta las nubes abrasa,
rompe el silencio en mi casa,
y en mi respeto el decoro?
Arias Gonzalo, ¿qué es esto?
(Sale Arias Gonzalo.)
Arias ¡Una gran adversidad!
Perderáse esta ciudad
si no lo remedias presto.
(Sale Per Ansures.)
Rey ¿Pues qué ha sido?
Ansures Un enemigo...
Rey Per Ansures?
Ansures ...un rapaz
ha muerto al conde de Orgaz.
Rey ¡Válame Dios! ¿Es Rodrigo?
Ansures Él es, y en tu confianza
pudo alentar su osadía.
Rey Cómo la ofensa sabía
luego caí en la venganza.
Un gran castigo he de hacer.
¿Prendiéronle?
Ansures No, señor.
AriasTiene Rodrigo valor,
y no se dejó prender.
Fuése, y la espada en la mano,
llevando a compás los pies,
pareció un Roldán francés,
pareció un Héctor troyano.
(Salen por una puerta Jimena Gómez, y por otra Diego Laínez, ella con un pañuelo lleno de sangre y él teñido en sangre el carrillo.)
Jimena ¡Justicia, justicia pido!
DiegoJuan venganza he tomado.
Jimena ¡Rey, a tus pies he llegado!
Diego ¡Rey, a tus pies he venido!
Rey (Aparte.) (¡Con cuánta razón me aflijo!
¡Qué notable desconcierto!)
Jimena ¡Señor, a mi padre han muerto!
DiegoSeñor, matóle mi hijo.
Fue obligación sin malicia.
Jimena Fue malicia y confianza.
DiegoHay en los hombre venganza.
Jimena ¡Y habrá en los reyes justicia!
¡Esta sangre limpia y clara
en mis ojos considera!
DiegoSi esa sangre no saliera,
¿cómo mi sangre quedara?
Jimena ¡Señor, mi padre he perdido!
Diego ¡Señor, mi honor he cobrado!
Jimena Fue el vasallo más honrado.
Diego ¡Sabe el cielo quién lo ha sido!
Pero no os quiero afligir.
Sois mujer. Decid, señora.
Jimena Esta sangre dirá agora
lo que no acierto a decir.
Y de mi justa querella
justicia así pediré,
porque yo solo sabré
mezclar lágrimas con ella.
Yo vi con mis propios ojos
teñido el luciente acero;
mira si con causa muerto
entre tan justos enojos.
Yo llegué casi sin vida,
y sin alma, ¡triste yo!,
a mi padre, que me habló
por la boca de la herida.
Atajóle la razón
la muerte, que fue cruel,
y escribió en este papel
con sangre mi obligación.
A tus ojos poner quiero,
letras que en mi alma están,
y en los míos, como imán,
sacan lágrimas de acero.
Y aunque el pecho se desangre
en su misma fortaleza,
costar tiene una cabeza
cada gota de esta sangre.
Rey ¡Levantad!
Diego Yo vi, señor,
que en aquel pecho enemigo
la espada de mi Rodrigo
entraba a buscar mi honor.
Llegué, y halléle sin vida,
y puse con alma exenta
el corazón en mi afrenta
y los dedos en su herida.
Lavé con sangre el lugar
adonde la mancha estaba,
porque el honor que se lava,
con sangre se ha de lavar.
Tú, señor, que la ocasión
viste de mi agravio, advierte
en mi cara de la suerte
que se venga un bofetón;
que no quedara contenta
ni lograda mi esperanza,
ni no vieras la venganza
adonde viste la afrenta.
Agora, si en la malicia
que a tu respeto obligó,
la venganza me tocó
y te toca la justicia,
hazla en mí, rey soberano,
pues es propio de tu alteza
castigar en la cabeza
los delitos de la mano.
Y sólo fue mano mía
Rodrigo. Yo fui el cruel
que quise buscar en él
las manos que no tenía.
Con mi cabeza cortada
quede Jimena contenta,
que mi sangre sin mi afrenta
saldrá limpia y saldrá honrada.
Rey ¡Levanta y sosiegaté!
¡Jimena!
Jimena ¡Mi llanto crece!
(Salen doña Urraca y el príncipe don Sancho, con quien los acompañe.)
Urraca Llega, hermano, y favorece
a tu ayo.
Príncipe Así lo haré.
Rey Consolad, Infanta, vos
a Jimena. ¡Y vos, id preso!
Príncipe Si mi padre gusta de eso
presos iremos los dos.
Señale la fortaleza...
mas tendrá su majestad
a estas canas más piedad.
DiegoDéme los pies vuestra alteza.
Rey A castigalle me aplico.
¡Fue gran delito!
Príncipe Señor,
fue la obligación de honor,
¡y soy yo el que lo suplico!
Rey Casi a mis ojos matar
al conde, tocó en traición.
Urraca ¡El conde le dio ocasión!
Jimena ¡Él la pudiera excusar!
PríncipePues por ayo me le has dado,
hazle a todos preferido;
pues que para habello sido
le importaba el ser honrado.
Mi ayo, ¡bueno estaría
preso mientras vivo estoy!
Ansures De tus hermanos lo soy,
y fue el conde sangre mía.
Príncipe ¿Qué importa?
Rey ¡Baste!
Príncipe ¡Señor,
en los reyes soberanos
siempre menores hermanos
son criados del mayor!
¿Con el príncipe heredero
los otros se han de igualar?
Ansures Preso le manda llevar.
Príncipe ¡No hará el rey si yo no quiero!
Rey ¡Don Sancho!
Jimena ¡El alma desmaya!
Arias (Aparte.) (¡Su braveza maravilla!)
Príncipe ¡Ha de perderse Castilla
primero que preso vaya!
Rey Pues vos le habéis de prender.
Diego ¿Qué más bien puedo esperar?
Príncipe Si a mi cargo ha de quedar,
yo su alcaide quiero ser.
Siga entre tanto Jimena
su justicia.
Jimena ¡Harto mejor!
Perseguiré el matador.
Príncipe Conmigo va.
Rey ¡Enhorabuena!
Jimena (Aparte.) (¡Ay, Rodrigo! Pues me obligas
si te persigo verás)
Urraca (Aparte.) (Yo pienso valelle más
cuanto tú más le persigas.)
Arias (Aparte.) (Sucesos han sido extraños.)
Príncipe Pues yo tu príncipe soy,
ve confiado.
Diego Sí, voy.
Guárdete el cielo mil años.
(Sale un Paje, y habla a la Infanta [Urraca].)
Paje A su casa de placer
quiere la reina partir;
manda llamarte.
Urraca Habré de ir;
con causa debe de ser.
Rey Tú, Jimena, ten por...




