E-Book, Spanisch, Band 26, 88 Seiten
Reihe: Religión
De Loyola Ejercicios espirituales
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-045-6
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 26, 88 Seiten
Reihe: Religión
ISBN: 978-84-9897-045-6
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San Ignacio de Loyola nació hacia 1491, en el castillo de Loyola en Azpeitia, Guipúzcoa. Su padre, Bertrán, era señor de Ofiaz y de Loyola, jefe de una de las familias más antiguas y nobles de la región. Y también su madre, Marina Sáenz de Licona y Balda, provenía de la nobleza. Iñigo (ése fue su nombre bautismal) era el menor de ocho hermanos y tres hermanas. Muy joven luchó contra los franceses en el norte de Castilla. Pero su breve carrera militar terminó el 20 de mayo de 1521, cuando una bala de cañón le rompió la pierna durante la lucha en defensa del castillo de Pamplona de una incursión franco-navarra. La recuperación fue larga y dolorosa y con resultado negativo al haberse soldado mal los huesos. Entonces decidió volver a operarse y soportando el dolor como una parte más de su condición de hombre puro. Durante su convalecencia Ignacio leyó los libros La vida de Cristo, y el Flos Sanctorum, y bajo esta influencia su vida cambió.
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PRIMERA SEMANA
23 PRINCIPIO Y FUNDAMENTO.
El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar dellas, cuanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, cuanto para ello le impiden. Por lo cual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados.
24 EXAMEN PARTICULAR Y COTIDIANO: CONTIENE EN SI TRES TIEMPOS Y DOS VECES EXAMINARSE. El primer tiempo es, que a la mañana, luego en levantándose, debe el hombre proponer de guardarse con diligencia de aquel pecado particular o defecto, que se quiere corregir y enmendar.
25 El segundo, después de comer, pedir a Dios nuestro Señor lo que hombre quiere, es a saber, gracia para acordarse cuántas veces a caído en aquel pecado particular o defecto, y para se enmendar adelante; y consequenter haga el primer examen, demandando cuenta a su ánima de aquella cosa propósita y particular, de la cual se quiere corregir y enmendar, discurriendo de hora en hora o de tiempo en tiempo, comenzando desde la hora que se levantó hasta la hora y punto del examen presente; y haga en la primera línea de la g = tantos puntos cuantos a incurrido en aquel pecado particular o defecto; y después proponga de nuevo de enmendarse hasta el segundo examen que hará.
26 El tercero tiempo, después de cenar se hará el 2 examen, asimismo de hora en hora, comenzando desde el primer examen hasta el 2 presente, y haga en la 2ª línea de la misma g = tantos puntos cuantas veces a incurrido en aquel particular pecado o defecto.
27 SÍGUENSE 4 ADICIONES PARA MAS PRESTO QUITAR AQUEL PECADO O DEFECTO PARTICULAR. 1ª adición. La primera adición es, que cada vez que el hombre cae en aquel pecado o defecto particular, ponga la mano en el pecho, doliéndose de haber caído; lo que se puede hacer aun delante muchos, sin que sientan lo que hace.
28 2ª La 2ª: como la primera línea de la g = significa el primer examen, y la 2ª línea el 2º examen, mire a la noche si hay enmienda de la primera línea a la 2ª, es a saber, del primer examen al 2º.
29 3ª La 3ª: conferir el segundo día con el primero, es a saber, los dos exámenes del día presente con los otros dos exámenes del día pasado, y mirar si de un día para otro se a enmendado.
30 4ª La 4ª adición: conferir una semana con otra, y mirar si se a enmendado en la semana presente de la primera pasada.
31 Nota. Es de notar, que la primera g = grande, que se sigue, significa el domingo; la segunda más pequeña, el lunes; la tercera, el martes; y así consequenter
G
g
g
g
g
g
g
g
32 EXAMEN GENERAL DE CONSCIENCIA PARA LIMPIARSE Y PARA MEJOR SE CONFESAR. Presupongo ser tres pensamientos en mí, es a saber, uno propio mío, el cual sale de mi mera libertad y querer; y otros dos, que vienen de fuera: el uno que viene del buen espíritu y el otro del malo.
33 DEL PENSAMIENTO.
1ª Hay dos maneras de merecer en el mal pensamiento que viene de fuera, verbigracia, viene un pensamiento de cometer un pecado mortal, al cual pensamiento resisto impromptu y queda vencido.
34 2ª La 2ª manera de merecer es, cuando me viene aquel mismo mal pensamiento, y yo le resisto, y tórname a venir otra y otra vez, y yo siempre resisto, hasta que el pensamiento va vencido; y esta 2ª manera es de más merecer que la primera.
35 Venialmente se peca, cuando el mismo pensamiento de pecar mortalmente viene, y el hombre le da oído, haciendo alguna mórula o recibiendo alguna delectación sensual, o donde haya alguna negligentia en lanzar al tal pensamiento.
36 1ª Hay dos maneras de pecar mortalmente: la primera es, cuando el hombre da consentimiento al mal pensamiento, para obrar luego, así como a consentido, o para poner en obra si pudiese.
37 2ª La segunda manera de pecar mortalmente es cuando se pone en acto aquel pecado, y es mayor por tres razones: la primera, por mayor tiempo, la segunda por mayor intensión, la tercera por mayor daño de las dos personas.
38 DE LA PALABRA.
No jurar ni por Criador ni por criatura, si no fuere con verdad, necesidad y reverencia; necesidad entiendo, no cuando se afirma con juramento cualquiera verdad, mas cuando es de algún momento cerca el provecho del ánima o del cuerpo o de bienes temporales. Entiendo reverencia, cuando en el nombrar de su Criador y Señor, considerando, acata aquel honor y reverencia debida.
39 Es de advertir que dado que en el vano juramento pecamos más jurando por el Criador que por la criatura, es más difícil jurar debidamente con verdad, necesidad y reverencia por la criatura que por el Criador, por las razones siguientes. 1ª La primera: cuando nosotros queremos jurar por alguna criatura, en aquel querer nombrar la criatura, no nos hace ser tan atentos ni advertidos para decir la verdad, o para afirmarla con necesidad, como en el querer nombrar al Señor y Criador de todas las cosas. 2ª La segunda es que en el jurar por la criatura no tan fácil es de hacer reverencia y acatamiento al Criador, como jurando y nombrando el mismo Criador y Señor; porque el querer nombrar a Dios nuestro Señor trae consigo más acatamiento y reverencia, que el querer nombrar la cosa criada. Por tanto, es más concedido a los perfectos jurar por la criatura, que a los imperfectos; porque los perfectos, por la asidua contemplación y iluminación del entendimiento, consideran, meditan y contemplan más ser Dios nuestro Señor en cada criatura, según su propia esencia, presencia y potencia; y así en jurar por la criatura son más aptos y dispuestos para hacer acatamiento y reverencia a su Criador y Señor, que los imperfectos. 3ª La tercera es, que en el asiduo jurar por la criatura se ha de temer más la idolatría en los imperfectos que en los perfectos.
40 No decir palabra ociosa, la cual entiendo, cuando ni a mí ni a otro aprovecha, ni a tal intención se ordena. De suerte que en hablar para todo lo que es provecho, o es intención de aprovechar al ánima propia o ajena, al cuerpo o a bienes temporales, nunca es ocioso; ni por hablar alguno en cosas que son fuera de su estado, así como si un religioso habla de guerras o mercancías. Mas en todo lo que está dicho hay mérito en bien ordenar, y pecado en el mal enderezar o en vanamente hablar.
41 No decir cosa de infamar o murmurar; porque si descubro pecado mortal que no sea público, peco mortalmente; si venial, venialmente; y si defecto, muestro defecto propio. Y siendo la intención sana, de dos maneras se puede hablar del pecado o falta de otro. 1ª manera. La primera: cuando el pecado es público, así como de una meretriz pública, y de una sentencia dada en juicio, o de un público error, que inficiona las ánimas que conversa. 2ª Segundo, cuando el pecado cubierto se descubre a alguna persona para que ayude al que está en pecado a levantarle; teniendo tamen algunas conjeturas o razones probables que le podrá ayudar.
42 DE LA OBRA.
Tomando por objeto los diez mandamientos y los preceptos de la Iglesia y comendaciones de los superiores, todo lo que se pone en obra contra alguna destas tres partes, según mayor o menor calidad, es mayor o menor pecado. Entiendo comendaciones de superiores, así como bullas de cruzadas y otras indulgencias, como por paces, confesando y tomando el santísimo sacramento; porque no poco se peca entonces, en ser causa o en hacer contra tan pías exhortaciones y comendaciones de nuestros mayores.
43 MODO DE HACER EL EXAMEN GENERAL, Y CONTIENE EN SI CINCO PUNTOS. 1º punto. El primer punto es dar gracias a Dios nuestro Señor por los beneficios recibidos. 2º El 2º: pedir gracia para conocer los pecados, y lanzallos. 3º El 3º: demandar cuenta al ánima desde la hora que se levantó hasta el examen presente, de hora en hora o de tiempo en tiempo; y primero, del pensamiento; y después de la palabra y después, de la obra; por la misma orden que se dijo en el examen particular. 4º El 4º: pedir perdón a Dios nuestro Señor de las faltas. 5º El 5º: proponer enmienda con su gracia. Pater noster.
44 CONFESIÓN GENERAL CON LA COMUNIÓN.
En la general confesión, para quien voluntarie la quisiere hacer, entre otros muchos, se hallarán tres provechos para aquí. 1º El primero: dado que quien cada un año se confiesa no sea obligado de hacer confesión general, haciéndola hay mayor provecho y mérito, por el mayor dolor actual de todos pecados y malicias de toda su vida. 2º El segundo: como en los tales ejercicios espirituales se conocen más interiormente los pecados y la malicia dellos, que en el tiempo que el hombre no se daba así a las cosas internas, alcanzando agora más conocimiento y dolor dellos, habrá mayor provecho y mérito que antes hubiera. 3º El tercero es consequenter que estando más bien confesado y dispuesto, se halla más apto y más aparejado para recibir el santísimo sacramento;...




