E-Book, Spanisch, Band 394, 142 Seiten
Reihe: Teatro
de Vega y Carpio El esclavo de Roma
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-696-0
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 394, 142 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-696-0
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Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital.
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Jornada segunda
(Sale Andronio y Flora.)
AndronioLa escuridad y silencio
de la noche temerosa
con que de ninguna cosa
tu persona diferencio
me llevan con atención,5
fuerte mujer, a tu hazaña
porque pienso que te engaña
alguna imaginación.
¿Cómo al Cónsul puede ser
que le puedas dar la muerte?,10
que aunque el pensamiento es fuerte
es muy flaco tu poder.
¿Qué ardid, qué invención, qué traza,
qué estratagema es aquesta
que de improviso propuesta15
nuestras vidas amenaza?
Si es matar a un hombre solo
¿qué le va a Roma en mi vida
de su dueño aborrecida
más que de la noche Apolo?20
Dime, por Dios, la verdad
de todo mi pensamiento.
FloraSoldado, este atrevimiento
ha sido temeridad.
Pero toda mi invención 25
solamente se ha fundado
en hallar aquí un soldado.
Andronio¿Quiéresle bien?
FloraSin razón.
AndronioPues ¿qué imaginaste hacer?
FloraTodo fue rabia y furor, 30
que la furia del amor
corre sin furia en mujer.
AndronioLuego ¿amores tienes?
FloraSí.
AndronioTienes grave enfermedad,
pero mujer y verdad35
nunca ha pasado por mí.
En efeto pretendías
que el soldado que saliera
en la ciudad te metiera
a buscar lo que querías. 40
No sé yo cómo ha de ser
entrar sin lo prometido,
pero ¿qué te ha sucedido?
FloraOye y podraslo saber.
En el lugar que nací45
me sirvió un hombre seis años
con palabras, con engaños,
pero de gran fuerza en mí.
Quísele bien.
Andronio¿Cómo sabes
que esas fuesen mentirosas?50
FloraPorque el fin prueba las cosas.
AndronioYa espero que el cuento acabes.
FloraMi padre quiso casarme,
formó celos sin razón,
fuese y en tal ocasión 55
quise a llamarle humillarme.
Vino a este tiempo aquel hombre
que se quería partir
a despedirse y cumplir
la obligación de su nombre.60
Andronio¿Cuál?
FloraAquel que pretendía
ser mi marido.
Andronio¿A qué efeto
se ausentaba?
FloraQué inquieto
me escuchas.
Andronio¡Oh, historia mía!
FloraEra extranjero y su hacienda 65
quería traer primero.
Andronio¿Que era tu esposo extranjero?
Flora¿No lo entiendes?
AndronioDios te entienda.
FloraDespidiose y no se fue
porque en casa se quedó, 70
que con mi padre trató
lo que después te diré.
Aquel que se fue por él
por hoy quedose en la calle,
yo sin velle, por llamalle75
escrebí un tierno papel.
Él entra entonces furioso,
toma el papel y leído
sospecha que escrito ha sido
para el extranjero esposo. 80
No bastó razón con él
aunque lágrimas la daban,
porque equívocas estaban
las razones del papel.
Fuese a la guerra ofendido85
apenas se fue de allí.
Cuando a las voces que di
dio mi padre atento oído;
decía yo que tras él
me iría pues se partía90
y mi padre no entendía
que hablaba entonces con él.
AndronioPues ¿con quién?
FloraCon el extraño,
que ya despedido estaba.
AndronioPues ¿qué pensaba?
FloraPensaba 95
que hizo a mi honor engaño.
AndronioY ¿qué resultó?
FloraQuerer
que antes que el hombre se fuese
la boda se concluyese.
AndronioY ¿fuiste en fin su mujer?100
FloraOye con paciencia, espera.
AndronioNo es poco, adelante, di,
que si respondieras sí
con la vida la perdiera.
FloraFuime aderezar y salgo 105
al campo por un jardín.
Andronio¿No te vieron?
FloraOye el fin.
AndronioGran fe, pensamiento hidalgo.
FloraMétome en una arboleda,
y echo una piedra en un río 110
que bañaba el jardín mío
por una fresca alameda.
Que me ahogo dije a gritos,
una criada acudió
y por uno que di yo 115
dio como loca infinitos.
Llegó mi padre y mi esposo
y viendo que el agua hacía
mil círculos que rompía
en el margen espumoso120
creyéronlo y no buscaron
la viva sino la sombra.
Andronio¿Cómo esa mujer se nombra
y esos dos que la llamaron?
FloraFlora se llama.
Andronio¡Ay de mí! 125
¿Y el soldado?
FloraAndronio.
Andronio¡Ay, Flora,
conozco, mi bien, ahora,
que engañado te ofendí!
Flora¿Eres tú acaso mi bien?
AndronioLa tiniebla y el lugar 130
me pudieron desvelar,
y el imposible también.
Ya tu voz reconocía
el alma y aunque pensaba
si eras tú me deslumbraba 135
saber que ser no podía.
Pero ya en fin pudo ser.
FloraEstás contento, enemigo,
de verme sin ti y contigo.
AndronioHazaña fue de mujer. 140
Pero dime de qué manera
a la ciudad volveremos.
Flora¿Quieres que al Cónsul matemos?
AndronioHeroico suceso fuera
pero no me satisfago.145
FloraCon este humilde sayal
vendiendo pan al real
vine al muro de Cartago.
Enamorose de mí
y cierta señal me dio 150
para que en su tienda yo
pueda entrar y este escrebí.
AndronioHabiéndote ya cobrado,
por mil Romas que me dé
Cartago, no mataré155
un esclavo del Senado.
¡Gran rumor!
Flora¿De la ciudad?
AndronioNo, sino del enemigo,
escóndete.
Flora¡Ay, dulce amigo!
Andronio¡Qué notable escuridad!160
Apenas veo la gente
y siento rumor y voces.
Escóndete así te goces
entre tanto que se ausente
que yo quiero ver lo que es.165
FloraY ¿dónde tengo de hallarte?
AndronioAquí, que es pública parte,
al tronco deste ciprés.
(Vanse y salen Camilo, Rutilio y Porcio, soldados.)
RutilioSi con tal severidad
procede el cónsul Camilo,170
mudara la guerra estilo
y ley la necesidad.
Que puesto que no la tiene
el no tenella es su ley.
CamiloTiene esperanzas de rey 175
y arrogante dellas viene.
¿De qué habemos de comer
si no nos deja...




