E-Book, Spanisch, Band 418, 128 Seiten
Reihe: Teatro
de Vega y Carpio La madre de la mejor
1. Auflage 2013
ISBN: 978-84-9897-725-7
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 418, 128 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-725-7
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Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital. Tras su boda, y ante la imposibilidad de estar en Madrid con su esposa, es probable que Lope de Vega se alistara como voluntario, junto a su hermano Juan, en la Armada Invencible, a bordo del galeón San Juan. Tras el fracaso de la expedición, en la que su hermano perdió la vida, Lope estará sucesivamente en Cádiz, Toledo, donde se reúne con Isabel (violando la orden de destierro), y Valencia, donde se establece el matrimonio hacia 1589. Valencia era una de las principales ciudades españolas, y su actividad teatral era de las más notables; allí se relacionó con dramaturgos locales como Francisco Tárrega, Carlos Boyl, Gaspar Aguilar y Guillén deCastro. Su actividad como escritor de comedias pasó de ser un divertimento a una actividad profesional con la que sostenía a su familia y con la que iba ganando creciente fama y popularidad, algo, como se dijo antes, muy conscientemente buscado por el escritor.
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Jornada segunda
(Salen Liseno, Farés y Eliud, pastores.)
Liseno Decienda, Farés, al río
poco a poco ese ganado.
FarésGoloso del verde prado,
anda saltando el cabrío;
¡Rita, acá! Por la ladera,
verá el manso donde va.
EliudNo le deis prisa, que ya
pisa la blanca ribera.
(Dentro se haga ruido de ganado con esquilas y con cencerros, como que baja a beber.)
Liseno Los vaqueros bien pudieran
tener las vacas un rato,
hasta que bebiera el hato.
FarésJamás a que beba esperan:
verá, pues, donde se queda
aquel carnero manchado.
EliudTírale piedra o cayado.
LisenoNo hay mejor puesto en que pueda
beber a gusto, que aquel
por bajo del olivar.
Eliud Ya poco deja el lugar
nuesamo y Bato con él.
Liseno Después que Dios fue servido
de dar milagrosamente
fruto a su esposa, no siente
si hay ganado o si hay perdido.
Al principio imaginé
que no pasara adelante,
pero fruto semejante
ya tan adelante fue,
que está cerca de parir.
FarésA la cuenta si estará,
que nueve meses habrá
que Joaquín trató de ir
con Bato a Jerusalén,
donde en la puerta Dorada
halló su mujer amada
que le esperaba también.
Liseno Linda paz de los casados
son los hijos.
Eliud Lazos son,
que uno y otro corazón
tienen para siempre atados.
Donde no hay hijos, no hay gusto,
paz, sosiego, ni quietud.
Farés¿Es aquel Bato, Eliud?
EliudParéceme más robusto:
pero ¡voto al Sol! que es él
si el deseo no me engaña,
mas que viene a la montaña
por cabritos, queso y miel.
¿A dónde bueno perdido?
(Sale Bato.)
BatoDios guarde la buena gente;
paz, salud y vida aumente.
LisenoBien vengas; ¿a qué has venido?
¿Qué tenemos por allá,
hijo o hija?
BatoAún no ha llegado
aquel parto deseado
que el mundo esperando está.
Y puedo decirlo bien,
pues a milagro se tiene,
y así del contorno viene
mucha gente a Nazarén
a visitar la preñada,
que tiene tanta hermosura,
que muestra que es la criatura
alguna cosa sagrada.
Loca está la parentela,
de pensar e imaginar
que algo quiere Dios obrar,
pues tantas cosas revela.
Que como quien quiere hacer
unos palacios reales,
va juntando materiales
que dan su intento a entender.
Así parece que aquí,
aunque Dios no se declara,
casa y palacios prepara;
lo demás no es para mí.
Que esto y otras cosa tales
oí decir a Joaquín,
mirando aquel serafín,
con mil rayos celestiales.
Él, en efecto, me manda
que venga alegre al ganado,
y para este deseado
parto que en vísperas anda,
algunos regalos lleve;
que vendrán deudos a casa,
y como no es casa escasa,
quiere cumplir lo que debe
a su justa obligación
y al regocijo del día.
EliudParece que en alegría
nos bañas el corazón.
No dudes, sino que Dios
algunos cimientos funda,
pues que la estéril fecunda.
FarésSiendo tan santos los dos,
claro está que lo ha de ser
lo que dellos procediere.
BatoFarés, no es justo que espere:
luego me pienso volver;
vengan algunos cabritos
y los más gordos corderos,
miel de olorosos romeros,
quesos de la encella escritos,
y fruta seca, si alguna
tenéis en vuestra cabaña.
FarésLo que hubiere en la montaña
lleva a aquella blanca Luna.
Y dile, Bato, a señor,
que dé aviso a quien los ama,
luego que para nusama,
si quiere hacernos favor.
Porque habemos de ir allá
a regocijar la fiesta,
y cada cual con su cesta
de lo que tuviere acá.
Que solo en oír decir
que Ana ha de parir, no hay hombre
que no se alegre del nombre
sin saber que ha de partir.
Ven y escoge a tu contento
cuanto hay bueno en el ganado.
BatoDe Joaquín es, Dios loado,
y con qué notable aumento:
vamos, y estad prevenidos
de instrumentos pastoriles,
de flautas y tamboriles
y de salterios polidos.
Aderezad castañuelas,
y panderos, y sonajas;
que nos hemos de hacer rajas.
EliudTodo este monte consuelas
con prometerle ese día.
BatoDichoso el vientre fecundo
que promete a todo el mundo
tanta paz, tanta alegría.
(Sale santa Ana y Joaquín.)
Joaquín No me canso de decir
requiebros al vientre santo,
mas ¿quién puede decir tanto,
ni tanto puede sentir,
si lo que habéis de parir,
Ana hermosa, es una estrella
que Dios quiere hacer tan bella?
Cualquiera encarecimiento
dará muestras del contento,
mas no de igualar con ella.
¡Bendito el dichoso día,
Ana mi mujer amada,
que os vi en la puerta Dorada,
del oro de mi alegría!
Cuando pienso que María
hoy vive dentro de vos,
y procede de los dos,
querría estar de rodillas,
porque tantas maravillas
todas van llenas de Dios.
A la esfera de la Luna
parece ese vientre santo,
Luna que ha de crecer tanto,
sin tener mengua ninguna,
Luna hermosa, que si alguna
luz al Sol ha de tener,
esta pienso que ha de ser,
porque Dios ha prevenido
muchos hombres que han nacido,
mas no como esta mujer;
y pues Dios mujer previene,
no sé si piense que sea
esta aquella que desea
el mundo, y que el tiempo viene
que la frente quebrar tiene
su planta al dragón inmundo.
Que hacer lo estéril fecundo
y no siendo hombre el que nace,
sin duda es arca que hace
para que se salve el mundo.
Ana Dulce esposo, el alegría
que comunica a mi pecho
esta prenda que le ha hecho
un cielo desde aquel día,
esta divina María
que el Ángel nos anunció,
mil pensamientos me dio
viendo tanta gloria en ella,
si es del claro Sol la estrella,
y el alba vengo a ser yo;
mas como mi indignidad
bate las alas al suelo,
dejo, mi Joaquín, al cielo
del secreto la verdad.
JoaquínDonde tanta claridad
se muestra, luz hay oculta.
La indignidad dificulta
nuestros mortales despojos;
mas luz que abrasa los ojos,
si no es Sol, ¿de quién resulta?
Vos parecéis un cristal,
María una lumbre clara
que su resplandor declara,
y resplandor celestial.
Con esta misma señal
nacieron Isaac, Sansón,
Josef y Samuel, que son
hombres en fin; mas el día
que Dios promete a María,
Dios tiene más...




