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E-Book, Spanisch, Band 427, 122 Seiten
Reihe: Teatro
de Vega y Carpio Las famosas asturianas
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-734-9
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 427, 122 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-734-9
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Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos.
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Jornada primera
Plaza de León, con puerta de un monasterio.
(El rey don Alfonso, retirándose; Fisnando, Alarico, Fortuno y Gente amotinada, tras él.)
Rey Alfonso Al vueso rey hacer tamaño tuerto,
no es de buenos ni de hijosdalgo.
FisnandoO muera, o le prended.
Rey Alfonso Será más cierto
morir, traidores.
Alarico No cuidéis en algo.
Rey AlfonsoYa estoy, villanos, en sagrado puerto.5
De las aras de Dios me agarro y valgo.
(Éntrase en el monasterio, y cierran.)
FisnandoAlfonso, hoy finará tu corto imperio.
AlaricoLos monjes han cerrado el monasterio.
Fisnando¡Por la crisma bendita que posada
traigo en la frente, que no deje el puesto,10
ni de camisa he de cubrir la espada,
hasta que todo yaga descompuesto!
AlaricoLa puerta es fuerte, en hierros aforrada:
no se podrá desquicionar tan presto;
y si los monjes puyan a la torre,15
nuestra vida, a la fe, peligro corre.
FisnandoPues ¿qué pueden hacer los capilludos?
AlaricoTirar de en somo bien fornidos lanchos,
y asaz que son de gruesos y membrudos,
y en se guarir los parapetos anchos.20
FisnandoNo fuimos en matarle bien sesudos;
mas cuiden los Alfonsos y los Sanchos
que no han de reinar, ni sus injurias
sufrir los homes de León y Asturias.
(Nuño Osorio, el Capitán Teudo, Froilán, Tenorio, Fisnando, Alarico, Fortuno, Gente.)
Teudo¿No llevaremos gente?
Nuño Osorio No me basto25
a sofrenar, en viendo tan notorio
el daño a mi rey, Alfonso el Casto.
AlaricoÉste es el montañés don Nuño Osorio.
Nuño OsorioSiempre mi sangre en su servicio gasto.
¡Aquí, Teudo, Froilán; aquí, Tenorio!30
¡Mueran estos traidores, y el rey viva!
(Pelean; los amotinados huyen.)
Teudo¡Verá cuál va la gente fugitiva!
Nuño OsorioPor la casuella santa de Ildefonso,
que no ha de quedar vivo ninguno.
TeudoPues a Fisnando cántenle un responso.35
Nuño OsorioY a Alarico no menos, y a Fortuno.
TeudoYa sale de la igreja el nueso Alfonso.
Nuño Osorio¡Oh hidalgos! No quede de vos uno
que no yaga a los pies de Alfonso el Bueno,
de tanta gloria y bienandanza lleno.40
(El Rey, Nuño, Teudo, Froilán, Tenorio.)
Rey AlfonsoNo vos humilledes tanto,
amigos, pues que por vos,
del querer del cielo en pos,
a tanto bien me levanto.
Los vuesos brazos me dad;45
que miembros de tal firmeza
harán bien con la cabeza
junta y unida igualdad.
Nuño OsorioRey nueso, cuanto nos honras,
tanto a ti mismo levantas:50
deja besar esas plantas;
que harto de asaz haces honras.
aquellos homes traidores
de abolengo de otros tales,
¿cómo pueden ser leales,55
no lo siendo sus mayores?
Todos los que ves aquí
son de aquellos asturianos,
cuyos abuelos cristianos
molares hacen allí,60
por la pérdida de España;
éstos, ganando a León
con el valiente escuadrón
que salió de la montaña,
hicieron rey a Pelayo,65
a quien sucedió Favila,
primero Alfonso, y Froíla,
de los africanos rayo,
aunque por los suyos muerto,
por vengar a Vimarano;70
que el ser Caín de su hermano
no era al cielo encubierto.
Reinaron Aurelio y Silo,
y aunque a Dosinda pesó,
Mauregato sucedió,75
bastardo y de tal estilo
(¡mala su memoria sea!),
que a tal tributo dejó
de cien doncellas, que yo
no quiera Dios que lo vea.80
La merindad de Pravía
le soportó que debiera
hincar en mala hoguera,
polvos al aire aquel día.
Bermudo en pos del que digo,85
por estar vos desterrado
en Navarra, fue llamado
al reino entonces conmigo;
mas él, que claro sabía
que érades vos heredero90
legítimo y verdadero,
que por padre vos venía,
en Safagún se vistió
la cogulla de Benito,
y renunció por escrito95
el reino, que vos, donó.
Según esto, si sos vos
fijo del rey don Froíla,
¿qué vos cansa y aniquila
ése, que mal haga Dios?100
A vos, Alfonso, os atañe:
quien vos lo niega es traidor.
Rey AlfonsoCon tan noble defensor
no hay traición que me dañe.
Págevoslo Dios, amén,105
buen alcaide de León.
Nuño OsorioYo vos beso por el don
la mano, y el pie también.
Hágavos Dios, rey sesudo,
tan temido y acatado,110
que tenga el vueso reinado
al más envidioso mudo.
Seáis de Dios temeroso
y celador de su ley;
que no puede ser buen rey115
sin ser de Dios pavoroso.
Veáis las vuesas banderas
sobre las aguas del Tajo,
aunque vos cueste trabajo
el conquerir sus fronteras.120
y si vos sucede bien,
lleguen a Guadalquivir,
y aun al mar oso decir,
que puedan nadar también.
Crezca vuesa renta al año125
treinta mil maravedís.
Rey AlfonsoTodo el bien que me decís
no será por vueso daño;
que vos juro, el buen Osorio,
que vos amo asaz y quiero130
por antiguo caballero,
de Solar y hecho notorio,
y por vuestra gran lealtad,
y porque aquí me habéis dado
la vida, y aventurado135
la vuesa a mi libertad;
que si no fuera por vos,
rompieran el monasterio,
de nuestro honor vituperio
y poco pavor de Dios.140
Y tórnovos a endonar,
por lo que me bendecís,
quinientos maravedís
de renta al vueso yantar.
Nuño OsorioY yo a besaros los pies145
Rey AlfonsoA Teudo, mi capitán,
doble sueldo le darán.
Nuño OsorioLeal y hidalgo es
TeudoEl cielo os dé larga vida.
Nuño OsorioVamos; que os quiero hacer150
fiestas.
Teudo Hoy os ha de ver
con la corona sumida
hasta los ojos León,
porque mostréis en la faz
que vos ha ofendido asaz155
la mengua de su traición.
Nuño OsorioComo al cuerpo los sentidos,
son al gobierno los nervios,
el castigar los soberbios
y el perdonar los rendidos.160
Tomemos muesos caballos,
y la fiesta se aperciba.
¡Viva Alfonso el Casto!
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