Liebe Besucherinnen und Besucher,

aufgrund unseres Sommerfestes sind wir am 03. September 2026 bis 14 Uhr erreichbar. Am 04. September 2026 sind wir wieder wie gewohnt für Sie da. Vielen Dank für Ihr Verständnis.

Ihr Team von Sack Fachmedien

Mira De Amescua / Williamson | La fénix de Salamanca | E-Book | www.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, Band 200, 154 Seiten

Reihe: Teatro

Mira De Amescua / Williamson La fénix de Salamanca


1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-571-0
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

E-Book, Spanisch, Band 200, 154 Seiten

Reihe: Teatro

ISBN: 978-84-9897-571-0
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)



Casi todos los dramaturgos del Siglo de Oro utilizaron el tema de la mujer vestida de hombre en sus obras, Lope de Vega, Tirso de Molina, Antonio Mira de Amescua, Calderón, etc. En Fénix de Salamanca, una comedia de capa y espada, desde el primer acto el espectador sabe que dos de los personajes principales son dos mujeres disfrazadas de hombre. Cada una pertenece a una clase social distinta (señora y criada) y de que sus disfraces obedecen a motivos diferentes: - Doña Mencía busca al hombre que le prometió matrimonio y que más tarde la engañó abandonándola. - Mientras que Leonor, su criada, sigue a su ama en su empresa con más o menos voluntad y no poco miedo.Doña Mencía, mucho más arrojada y aventurera teme a nada ni a nadie. Las vestimentas de la orden militar de San Juan que se ha puesto son un hábito largo de color negro con una cruz blanca en el pecho, que le otorgan toda la seguridad que necesita para seguir adelante. Así Doña Mencía decide buscar a su amado y lo hace de la única manera que le permite moverse con libertad y sin dar explicaciones a nadie. Doña Mencía, es una mujer viuda que ha sufrido un desengaño amoroso. Se han reído de ella, su honor ha sido mancillado y como no tiene familiares masculinos que la defiendan y le devuelvan su honor, tema de capital importancia en los siglos XVI y XVII, decide viajar desde Salamanca a Valencia y posteriormente a Madrid, para encontrar a Don Garcerán, el causante de sus males. La Fénix de Salamanca es un juego de apariencia y realidad, un elemento característico en las comedias de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro.  

Antonio Mira de Amescua (Guadix, Granada, c. 1574-1644). España. De familia noble, estudió teología en Guadix y Granada, mezclando su sacerdocio con su dedicación a la literatura. Estuvo en Nápoles al servicio del conde de Lemos y luego vivió en Madrid, donde participó en justas poéticas y fiestas cortesanas.
Mira De Amescua / Williamson La fénix de Salamanca jetzt bestellen!

Weitere Infos & Material


Jornada segunda


(Salen Solano y Leonor en el hábito dicho.)

Leonor Bien has comido, Solano.

SolanoY bebido, Jaramillo;

que el clarete y el tintillo

andaban de mano en mano;

pero, por Dios, que no estabas

despacio, a mi parecer,

si después de bien comer,

los huesos mondos chupabas.

Leonor Todos comimos, Solano,

pero en el beber me diste

quince y falta...

Solano Bien dijiste;

mas soy montañés, hermano,

y como la tierra es fría,

en naciendo nos dan vino,

y con esto y con tocino

medra el muchacho y se cría;

y así, aunque beba del santo,

que es lo que alborota más,

borracho no me verás,

alegre sí tanto cuanto.

Leonor Luego, ¿no lo estás, Solano?

SolanoAlgo siento en la cabeza,

mas remedio esta flaqueza

con acostarme temprano;

pero si duermo tan mal

como anoche, en cuatro días

las tristes lágrimas mías

en piedras harán señal.

Leonor El nuevo huésped lo haría;

mala noche te habré dado.

Solano¡Qué! Ya estoy acostumbrado

a dormir con compañía;

mas no sé yo qué sentí,

que estuve muy inquieto;

mas si te guardo secreto,

¿no me dirás?

Leonor (Aparte.) (¡Ay de mí!

Si sabe que soy mujer,

perdida soy.)

Solano No te alteres.

Leonor (Aparte.)¿Yo? ¿De qué? (¡Pobres mujeres!)

SolanoNo hay que negar.

Leonor ¿Qué he de hacer?

Solano (Aparte.) (Verdad es lo que sospecho.)

De hoy más podrá Jaramillo

buscar ama.

Leonor (Aparte.) (Que un ovillo

me hiciese tan sin provecho.)

Solano Que no es delito, señor,

que por muchos buenos pasa,

que el remedio tiene en casa

y la untarilla mejor;

que una sarna se repara

con mucha facilidad.

Leonor¿Yo, sarna?

Solano ¿Y es calidad

mentir en cosa tan clara?

Leonor En mi vida la he tenido.

¿Hay tan fiero pensamiento?

SolanoLuego, ¿yo soy el que miento?

Muestra.

(Mírale las manos.) Mal he presumido;

limpio estás.

Leonor ¿Y era, Solano,

aquéste el secreto?

Solano Sí.

¿De qué te ríes?

Leonor De mí;

suelta, déjame la mano.

Solano Déjola; mas, Jaramillo,

si no es sarna, yo soy muerto,

que algún contagio encubierto

debe de ser. No hay sufrillo.

Porque cuando te acostaste

cierto olorcillo me diste,

con que el alma me encendiste

y las entrañas me helaste;

y tras esto, un comezón,

un fuego vivo, una llama,

que no cabía en la cama,

ni en el cuerpo el corazón,

y si acaso me extendía

y con los pies te tocaba,

un no sé qué me picaba,

como pulga me mordía;

y con aquesta inquietud

tuve noche toledana.

Jaramillo, una manzana

es mi vida y mi salud;

si eres, como soy, tu amigo,

di la verdad, no la niegues;

que no es razón que me pegues

peste por dormir contigo.

¿Qué tienes?

Leonor ¿Qué he de tener?

¿Hay tan extraña locura?

SolanoPues responderme procura

a este picar y comer.

Leonor Bien presto estás respondido.

Solano, el vino es calor,

y tanto cuanto es mejor,

tiene de fuego escondido.

Tú bebes mucho entre día,

y lo mejor, ¿no ha de estar

cuando te vas a acostar,

helada la sangre y fría?

Deja tú, pues, de beber

y dormirás sosegado;

que de ser tú destemplado

nace el picar y el comer.

Solano No me dejas satisfecho;

que otras veces he bebido

más que ayer y no he sentido

comezón tan sin provecho;

mas esta noche sabremos

si me quita el sueño el vino.

Leonor (Aparte.)(Que éste sospecha, imagino,

que soy mujer.)

Solano ¿Qué tenemos?

(Aparte.) (A fe que no estáis entero

pues que tanto os recatáis,

ni que conmigo durmáis

si no os registro primero.)

(Vase Leonor. Salen don Garcerán y el conde Horacio, Rugero y doña Mencía.)

Horacio Póngannos de presto el coche,

Rugero, y ten prevenida

más temprano y más cumplida

la cena, y no a media noche.

Garcerán Si de esta suerte tratáis,

señor, a los convidados,

si os parecieren pesados,

de serlo la causa dais;

que fue tanta la abundancia

de los manjares preciosos

que a los festines famosos

exceden de Italia y Francia,

que parece que a porfía

vertían cada momento

en la mesa el mar y el viento,

pescado y volatería.

Horacio Garcerán, siempre a mi mesa

me sirve un buen ordinario,

y alabar no es necesario

su abundancia, que me pesa;

que aquésta ha sido comida

como para cuatro amigos,

que para los enemigos

se adereza más cumplida;

que un extranjero grangea

con esto las voluntades

para sus necesidades,

ya que otra cosa no sea.

Solano Mas, ¡qué bien que te acudieron

los que te comen un lado,

aquel día que en el Prado

en estrecho te pusieron!

Cree, que no hay que esperar

de aquestos comelitones,

que de ellos y tomajones

hay muy poco que fiar;

porque saben acudir

con mucha más afición

al doblón que a la ocasión,

a comer que no a reñir.

Horacio Digo que estás excelente,

y con la cuestión del Prado,

has, Solano, despertado

mi descuido impertinente;

que el papel que me escribió

el capitán no he leído.

GarceránExtraño descuido ha sido.

(Saca un papel el conde [Horacio].)

SolanoPues, ¿quién comiendo leyó?,

que papeles que se envían

estando el hombre sentado

a comer, piden prestado,

si acaso no desafían;

que, como es hora tan cierta,

pegan luego, y es mejor,

mientras comieres, señor,

mandar que cierren la puerta;

que tal papel puede ser

el que te dieren comiendo,

que te relaje, leyendo,

el deleite del comer.

Garcerán Elocuente estás.

(Lee el conde el papel para sí.)

Solano El vino

habla como un Cicerón.

Mencía¿Qué os escribe?

Horacio Celos son.

GarceránParece que estáis mohíno.

Horacio ¿Qué hora será?

Garcerán ¿Qué es aquesto?

¿Quién os perturba y altera?

HoracioSaber cuántas...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.