E-Book, Spanisch, Band 8, 172 Seiten
Reihe: Estímulos Matemáticos
Paenza / Luque / Angosto Gardner para aficionados
1. Auflage 2018
ISBN: 978-84-9107-319-2
Verlag: Ediciones SM España
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Juegos de matemática recreativa
E-Book, Spanisch, Band 8, 172 Seiten
Reihe: Estímulos Matemáticos
ISBN: 978-84-9107-319-2
Verlag: Ediciones SM España
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Martin Gardner nació y murió en Estados Unidos, en el estado de Oklahoma, en Tulsa y Norman, respectivamente, y vivió 96 años (desde octubre de 1914 hasta mayo de 2010). Fue el más prolífico y brillante escritor y difusor de la matemática recreativa en el mundo. Es considerado como el verdadero 'gurú' de la especialidad. Las columnas que escribió durante 25 años en la revista Scientific American ('Mathematical Games', o sea, 'Juegos matemáticos') han sido inspiradoras de todos los que de una u otra forma hemos intentado seguir por el camino que él abrió, los surcos que él creó y que nosotros solo tratamos de mantener vivos y activos.
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Presentación
Pensemos en una vaca. Una vaca no tiene la misma destreza en resolución de problemas que un chimpancé, que ha descubierto cómo puede sacar termitas del suelo metiendo un palo en un agujero. La evolución ha desarrollado la capacidad cerebral para resolver rompecabezas, y al mismo tiempo ha producido en nuestro cerebro el placer de resolver problemas.
Martin Gardner
Cuando hace unos años pedimos a algunos compañeros participar en un libro dedicado a Martin Gardner, ninguno declinó la invitación. Los que nos dedicamos a la matemática recreativa nos hemos iniciado con sus escritos y aún hoy seguimos bebiendo de esa fuente que es Gardner. Decidimos, en su día, hacer dos volúmenes con las contribuciones recibidas y en tus manos tienes el segundo: Gardner para aficionados. El anterior, Gardner para principiantes, publicado en 2014 en esta misma colección coincidiendo con el centenario del homenajeado, se está convirtiendo en un referente.
Este volumen se ha compuesto con la misma ilusión, queriendo continuar ese trabajo bien hecho. Ni el título de estos volúmenes está elegido al azar, ni tampoco los contenidos que encontraremos en ellos. Gardner, periodista de profesión pero científico de afición, alternaba columnas sencillas con otras de mayor complejidad en su sección de “Juegos matemáticos” en Scientific American. Nosotros hemos querido emularle, dejando para este libro no los artículos con mayor dificultad matemática sino aquellos que se iban a comprender mejor tras conocer de antemano a Martin Gardner.
En esta ocasión no voy a presentar a Gardner y su obra, puesto que ya está hecho en el volumen anterior. Sin embargo, creo que es justo dar a conocer a los catorce autores que, desinteresada y entusiastamente, participan en este libro. Todos ellos son grandes divulgadores, y podemos aprender mucho de ellos.
Recordemos, para los nuevos lectores, que Gardner era capaz de aunar las humanidades y las matemáticas y eso lo encontramos también aquí: el primer capítulo está escrito por una persona que ha batido todos los récords en cuanto a la divulgación de las matemáticas en nuestra lengua. Adrián Paenza es, como Gardner, periodista, pero es además doctor en Matemática. En su biografía se indica que es autor de más de una docena de libros, lo que no se dice es que, por expreso deseo de Adrián, con el fin de conseguir que la matemática llegue a todas partes, sus obras siempre están disponibles en abierto en su página web.
Mientras Luis Hernández, actual director de esta colección de Estímulos Matemáticos, y yo, estábamos trabajando en la edición de este libro, coincidió que Adrián Paenza estaba de paso por Madrid y pudimos pasar una mañana con él. Lo cierto es que fue totalmente inspirador y entusiasta. Esperamos que también el lector tenga una sensación similar tras leer el primer capítulo de este libro.
Hablamos de matemáticas, de comunicación, de la relación entre ciencias y humanidades, de Martin Gardner, de problemas, de fútbol y de baloncesto. En definitiva, hablamos de la vida, igual que hacía Martin. Y, en una de esas conversaciones, apareció un nombre: el de Eduardo Sáenz de Cabezón. Adrián nos dijo que le había encantado su forma de actuar y de transmitir las ideas matemáticas. Luis y yo le dijimos que también era uno de los autores que participan en este libro.
Eduardo aúna asimismo la matemática con el arte, en su caso concreto con el guion y la interpretación a través de monólogos científicos, aunque su labor divulgativa no se reduce a eso: es además autor de libros, youtuber, ponente en numerosos congresos, participa en televisión y radio y es capaz de llegar a muchos tipos de públicos distintos. Estoy seguro de que Martin y Eduardo, en el caso de haberse llegado a encontrar, habrían tenido conversaciones muy interesantes, tanto de lo divino como de lo humano.
Puede que el resto de autores no sean tan conocidos para el gran público hoy como Adrián y Eduardo, pero todos realizan una encomiable labor divulgativa que, a veces, pasa desapercibida. Mercedes Sánchez es una de las personas “que siempre han estado ahí”. Nunca se lo he preguntado, pero puede que tuviera que ver incluso con mi primer contacto con Gardner, a través de Carnaval matemático, puesto que me lo regalaron en un concurso de resolución de problemas y ella colabora en esa importante labor desde hace muchos años.
El fomento de las vocaciones matemáticas es el sustrato sobre el que se cimenta la divulgación de esta ciencia: Marco Castrillón, Nelo Maestre, Vicente Muñoz y Luis Hernández han sido “olímpicos” y ahora se dedican profesionalmente a las matemáticas. Marco, Vicente y Luis son investigadores punteros pero, entre teorema y teorema, dedican mucho tiempo a la difusión de las matemáticas, mientras que Nelo ha creado su propia empresa de divulgación. A veces escribiendo, a veces dando conferencias y en ocasiones enseñando: todos ellos han participado en el proyecto ESTALMAT de estímulo del talento matemático (que es uno de los objetivos de esta colección de libros de la Real Sociedad Matemática Española [RSME]). Con Marco y Nelo (y Ángeles Prieto) cada año organizamos el Martin Gardner Celebration of Mind de Madrid, y Vicente fue ponente en la primera edición.
Al igual que Merche, Antonio Pérez es otra de las personas que han divulgado las matemáticas “desde siempre”, al menos desde mi punto de vista. En cierto modo puede considerarse un “Martin Gardner” español. Muchos leíamos a Gardner pero veíamos a Antonio en televisión. Ahora hay mucha telebasura, pero antes tampoco era fácil acceder a ese medio, de ahí su mérito. La televisión no es el único formato en el que ha trabajado: también ha escrito libros para públicos de diferentes edades y ha dirigido colecciones de obras de divulgación.
Pep Lluís Pol y Natalia de Lucas son dos profesores que, cada uno en su ciudad de referencia, organizan multitud de eventos divulgativos. Ninguno de ellos para. Uno de los más polémicos escritos de Martin Gardner es en el que describe el libro Ars Combinatoria de Ramon Llull, en el que Gardner critica bastante al erudito mallorquín. Si hubiera conocido las actividades de divulgación matemática que realizan en la isla habría tenido un punto de vista muy sorprendente.
El artículo que se presenta en este libro tiene que ver con dominós y fracciones, pero aconsejo a los lectores que visiten Palma cerca del solsticio de invierno. Allí podrán ver un efecto matemático-astronómico en la catedral. Y, como muchas cosas, se ha descubierto por casualidad. Parece obvio que se hizo con intención por el arquitecto, pero hasta hace unos años se había olvidado. Estoy seguro de que Gardner, de haberlo conocido, habría escrito sobre ello. En otro orden de cosas, la papiroflexia es el origen de la colaboración de Gardner con Scientific American y un tema recurrente en sus escritos. Natalia ha realizado exposiciones de papiroflexia en bibliotecas y centros culturales y siempre que puede lleva las matemáticas a contextos en los que no son habituales.
Juan M. R. Parrondo escribió la columna de “Juegos matemáticos” para Investigación y Ciencia, tarea que ahora lleva a cabo Bartolo Luque. Ellos han continuado la labor que empezó Gardner hace ahora 60 años. Y han conseguido que esa columna de divulgación matemática sea un referente en la revista. Un conocido libro de Martin Gardner es ¡Ajá! Paradojas que hacen pensar. No aparece la “paradoja de Parrondo” porque es posterior al libro, pero en cualquier caso resulta sorprendente conocer a alguien que da nombre a un hecho muy citado en la literatura científica: cómo la combinación de dos juegos perdedores da como resultado un juego ganador.
Bartolo es un prolífico autor que escribe tanto divulgación como artículos de investigación en prestigiosas revistas. Se pueden decir muchas cosas de él, pero quizá lo que más le define como gardneriano es un consejo que me dio: “De todo el trabajo, procura hacer el que te proporcione placer”. Y preparar este libro con este elenco de autores me lo ha proporcionado.
En marzo de 1981 la portada de Scientific American estuvo dedicada al cubo de Rubik. En ese momento tenía dos añitos Carlos Angosto, que después ha sido campeón de España en la resolución de ese rompecabezas que trae de cabeza a muchos pero levanta las pasiones de otros. Podría utilizarse como símil de lo que ocurre con las matemáticas: imposibles para algunos, pero apasionantes para los que las descubren verdaderamente. El artículo que nos presenta aquí no tiene que ver con esa especialidad, pero da muestra de su afición por la resolución de puzles, problemas y acertijos.
Solo queda referirme a dos personas, incansables investigadores y divulgadores. Marta Macho es capaz de venir corriendo a dar una charla a Madrid sobre Martin Gardner y levantarse a las cinco de la mañana para llegar a tiempo a Bilbao a dar clase. No tengo muy claro cuál es la definición de cultura (lo acabo de buscar y he encontrado “excelencia en el gusto por las bellas artes y las humanidades”) pero tengo claro que, si me piden que piense en una persona culta, me viene a la cabeza Marta. Es buena matemática, topóloga, pero sabe de muchísimas otras cosas: música, literatura, arte, etc. Además es una gran defensora de causas sociales y, en concreto, reivindica el papel que desempeñan las mujeres en la ciencia y que muchas veces ha estado olvidado. No...




