Ramón Ruiz | El libro del Eclesiastés | E-Book | www.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, 208 Seiten

Reihe: Estudios Bíblicos

Ramón Ruiz El libro del Eclesiastés

Comentario y propuestas de lectura
1. Auflage 2023
ISBN: 978-84-9073-880-1
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

Comentario y propuestas de lectura

E-Book, Spanisch, 208 Seiten

Reihe: Estudios Bíblicos

ISBN: 978-84-9073-880-1
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)



El libro del Eclesiastés o Qohélet sigue siendo uno de los textos más desafiantes de la Biblia y al mismo tiempo uno de los más actuales. ¿Cómo encontrar la felicidad? ¿Es posible cambiar el mundo para que haya más justicia? ¿Cómo sobrevivir en una sociedad competitiva y despiadada? En un tiempo de profundos cambios sociales y culturales, el sabio revisa los postulados de la sabiduría tradicional en busca de respuestas. Este comentario se atreve, con ayuda de la ciencia bíblica clásica y reciente, a proponer nuevas líneas de lectura del texto, a partir de la realidad actual y desde un contexto latinoamericano. La reflexión del sabio Qohélet sigue abierta y tan provocativa como en sus orígenes.

Eleuterio Ramón Ruiz (Buenos Aires, Argentina, 1964), presbítero diocesano, doctorado en Ciencias Bíblicas por el Pontificio Instituto Bíblico (Roma), especializado en literatura sapiencial y Salmos. Es profesor de Antiguo Testamento en la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires. Combina su labor académica con la atención de una parroquia en su diócesis de Lomas de Zamora (Buenos Aires), donde aprende a leer la Palabra con la gente más sencilla. Es autor de varias publicaciones sobre temas de Antiguo Testamento en editoriales de Argentina, España y Alemania. Desde 2007 es secretario de redacción de la Revista Bíblica argentina.
Ramón Ruiz El libro del Eclesiastés jetzt bestellen!

Autoren/Hrsg.


Weitere Infos & Material


Parte I


La vanidad de la vida humana sobre la tierra


(1,1–3,22)


Los tres primeros capítulos de la obra forman una suerte de presentación de la reflexión del sabio, en la que se introducen todos los temas que serán tratados más adelante. Luego del título general de la obra (1,1) y del refrán inicial (1,2), siguen dos secciones fundamentales, que parecen responder a dos aspectos del término clave hébel, «vanidad», que aparece en el refrán. La primera sección (1,3–2,26) tomará el aspecto de la inconsistencia, a través del concepto de «ganancia»: todo es vanidad porque no hay nada de lo que aferrarse para decir que valieron la pena las fatigas de la vida. La segunda (3,1-22) ilustrará el aspecto de lo «efímero»: la brevedad de la vida, y una muerte que no garantiza que se realice la justicia, ponen en cuestionamiento el mismo orden de la justicia tal como se lo representa el ser humano. Ambas secciones constan de tres momentos: un desafío, una respuesta y una constatación a partir de la propia experiencia. El esquema siguiente puede servir de referencia:

1. Título y refrán inicial (1,1-2)

2. Todo es vanidad porque es inconsistente (1,3–2,26)

a. Desafío: la pregunta por la ganancia (1,3)

b. Respuesta: no hay novedad (1,4-11)

c. Constatación: no hay ganancia (1,12–2,26)

3. Todo es vanidad porque la vida es efímera (3,1-22)

a. Desafío: los tiempos oportunos (3,1-9)

b. Respuesta: ignoramos la obra de Dios (3,10-15)

c. Constatación: la muerte cuestiona la idea de justicia (3,16-22)

1. Título y refrán inicial (1,1-2)


Título (1,1)


1 1 Palabras de Cohélet, hijo de David, rey en Jerusalén.

Como sucede en muchos libros del AT, el texto comienza con un título que atribuye el libro a un autor. Proverbios comienza atribuyendo el libro a Salomón, y probablemente también el Cantar. Aquí la referencia a Salomón está sugerida implícitamente, al describir al autor como «hijo de David» y «rey en Jerusalén». La segunda característica, según la tradición de lectura habitual, no debe relacionarse con David, sino con Cohélet. Es posible que el título provenga del mismo autor, aunque se presente en tercera persona, ya que esta era la forma habitual en los títulos.

La fórmula «palabras de n», no parece que deba relacionarse con el título de algunos libros proféticos como Jr 1,1 o Am 1,1, ya que Cohélet no puede inscribirse en dicha tradición. Se relaciona mejor con el comienzo de las pequeñas colecciones de Agur (Prov 30,1) y de Lemuel (Prov 31,1), donde recuerda el título de las «instrucciones» sapienciales egipcias. El libro se presentaría, entonces, como una gran instrucción; aunque, a diferencia de aquellas, no refleja la visión más tradicional de la sabiduría, sino un replanteo total de todos sus postulados. Tal vez habría aquí, además, una alusión a 1 Re 11,41, donde se menciona un «libro de los anales de Salomón», con todo lo que hizo Salomón y toda su sabiduría. Esta doble alusión a la sabiduría salomónica le da al libro una autoridad muy especial, y al mismo tiempo indica desde dónde se debe leer: el libro es una suerte de contrapunto a Proverbios, principal representante de la línea clásica de la sabiduría de Israel.

Sin embargo, no se le da al autor el nombre de Salomón sino el de Cohélet, nombre que no llevó ninguno de los hijos de David que conocemos. El término corresponde a la raíz hebrea qhl, que significa «congregar, reunir en asamblea». Y su forma femenina con verbos en masculino se debería a que, en realidad, no es un nombre propio sino que designa una función: el que reúne a la asamblea o el que instruye a la asamblea, es decir, el predicador. Esta designación de función, detrás de la cual se oculta el mismo autor del libro (véase 1,12), pasará a tener en el libro un valor cercano al de un nombre propio.

Refrán inicial: todo es vanidad (1,2)


2 ¡Vanidad, pura vanidad*!, dice Cohélet.

¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que* vanidad!

V. 2 «Pura vanidad», literalmente, «vanidad de vanidades»; «nada más que vanidad», lit. «todo es vanidad».

V. 2 El comienzo contundente del texto no deja dudas de que aquí se pondrá todo en cuestión. Una afirmación rotunda, que evalúa «todo» en tono negativo, introduce conceptos que Cohélet irá construyendo a lo largo de su obra, y que ahora explicamos brevemente.

El primer concepto sobre el que volverá repetidas veces el autor es el que se suele traducir como «vanidad», en hebreo hébel. El sentido básico de la palabra hebrea es el de «vapor», o mejor «soplo», como en Is 57,13: «Cuando clames, que te libren tus ídolos: ¡el viento se los llevará a todos ellos, un soplo los disipará!». Usada como metáfora, puede hacer referencia al aspecto temporal de brevedad, transitoriedad, como en Job 7,16: «Yo no viviré eternamente: déjame solo, porque mis días son un soplo»; en cuyo caso Cohélet estaría juzgando la realidad como efímera. Puede también estar refiriéndose al aspecto material de inconsistencia, ya que a un soplo no se lo puede aferrar. De este matiz derivan traducciones como «vanidad», «futilidad», «sinsentido» o semejantes, especialmente cuando es usado como adverbio, como en Job 21,34: «¡Qué inútil es el consuelo que me ofrecen!...». Es muy probable que el autor esté pensando en ambos aspectos al mismo tiempo. La transitoriedad hace que las realidades del mundo carezcan de consistencia y por tanto de sentido. El ser humano no puede aferrarse a ellas buscando seguridad o un punto de apoyo.

La expresión completa, aquí traducida como «vanidad, pura vanidad», en hebreo tiene la forma de «vanidad de vanidades», que es el modo en que la lengua hebrea forma el superlativo. Así, por ejemplo, el Cantar de los Cantares es el cantar por excelencia. La expresión aquí significa, entonces, el soplo (transitoriedad y vanidad) en grado máximo.

«Nada más que [lit. “todo”] es vanidad» es una afirmación extrema, que requiere explicitación ulterior. Cohélet no está hablando de un «todo» absoluto, porque en ese caso estaría incluyendo a Dios mismo en la categoría de vanidad, cosa que no hace en ninguna parte, porque para él Dios está por encima de esta categoría. La manera más simple de entender esta totalidad consiste en relacionarla con lo que dice en el versículo siguiente —y en definitiva con la totalidad del libro—. Sería todo lo que sucede «bajo el sol», en la esfera de la actividad humana.

Esta especie de refrán del v. 2 se retomará al final del libro, en 12,8, generando una suerte de marco de lectura de la obra. Aquí se presenta como una tesis a demostrar, mientras que allí reaparecerá como una conclusión, o mejor, como una última sentencia sobre toda la vida humana. En ambos casos, la triple repetición de hébel tiene un efecto lapidario. En las dos secciones siguientes de esta primera parte del libro se desarrollan los dos aspectos del concepto hébel, comenzando por el de la inconsistencia para terminar con la transitoriedad de la vida humana.

2. Todo es vanidad porque todo es inconsistente (1,3–2,26)


Desafío: la pregunta por la ganancia (1,3)


3 ¿Qué provecho saca* el hombre*

de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol?

V. 3 «Qué provecho saca», literalmente, «qué ganancia hay para»; «hombre», lit. «ser humano» (’adam).

V. 3 Luego del refrán, una pregunta desafiante da inicio a la primera sección de la reflexión. Con ella se introduce otro de los temas recurrentes de Cohélet: el del provecho o ventaja. La raíz hebrea correspondiente (yitrôn) significa «lo que queda, lo que sobra, el excedente». En términos comerciales se trata de la ganancia o superávit. Es en este sentido que lo usa el sabio, aunque con un alcance metafórico, que abarca el provecho en general.

La expresión que literalmente suena como «fatiga con que se fatiga», contiene otro de los términos que tendrán en Cohélet casi un sentido técnico. El sustantivo amal significa concretamente el trabajo humano, bajo el aspecto de la fatiga, del esfuerzo. Repite dos veces la raíz, como sustantivo y como verbo, produciendo un efecto de acumulación —fatiga y más fatiga—, y de circularidad, de lo que vuelve sobre sí mismo, sin producir nada hacia afuera. Está insinuando, ya desde la elección del término y su repetición, que la respuesta a la pregunta será negativa. Aunque no lo dice todavía. En efecto, la pregunta no es retórica sino que queda abierta, recibiendo una primera respuesta recién en 2,1.

«Bajo el sol», y su correspondiente «bajo el cielo» (véanse 1,13; 2,3; 3,1), determinan el ámbito de la reflexión de Cohélet. No se ocupará de las cosas «del cielo», porque considera que ese ámbito no es accesible para el ser humano, sino de lo que ocurre sobre la tierra. En este caso, elige «bajo el sol» tal vez porque ilustra mejor la idea de la fatiga del trabajo humano, que en la antigüedad se hacía normalmente durante el día y bajo el peso del calor.

El desafío está planteado. Todo lo que pasa en la vida humana es valorado como «un soplo», y se lanza al lector la pregunta movilizadora sobre el provecho o ganancia, si hay algo que obtenga el ser humano como fruto de su esfuerzo. Como toda pregunta, deja en el corazón la duda y la necesidad interna...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.