Ramos Vera | La utopía conservadora | E-Book | www.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, Band 4, 234 Seiten

Reihe: Acena Filosofía. Perspectivas

Ramos Vera La utopía conservadora


1. Auflage 2020
ISBN: 978-84-8468-831-0
Verlag: Universidad Pontificia Comillas
Format: EPUB
Kopierschutz: 6 - ePub Watermark

E-Book, Spanisch, Band 4, 234 Seiten

Reihe: Acena Filosofía. Perspectivas

ISBN: 978-84-8468-831-0
Verlag: Universidad Pontificia Comillas
Format: EPUB
Kopierschutz: 6 - ePub Watermark



El conservadurismo ha sido tradicionalmente concebido como contrario a los grandes esquemas abstractos y los ideales de perfección política mientras que lo utópico se ha situado en un orden de promisión o en un no-lugar venturoso. Esta aparente polémica entrañaría una singular paradoja, pues existe una utopía conservadora de carácter desiderativo y normativo, es decir, un anhelo moralizante y un espejo crítico de la realidad de su tiempo, frente a los borradores de perfección que aspiran a construir un mundo nuevo y perfecto sobre los rescoldos de un orden anterior. El estudio del utopismo conservador que aborda esta obra pretende rebatir la convención que contrapone polémicamente el utopismo y el pensamiento político conservador. En última instancia, supone la denuncia del reduccionismo ideológico que vincula la utopía con los proyectos totalitarios de transformación social y que, al mismo tiempo, devalúa la imaginación como elemento de reflexión política ajeno a la defensa conservadora de las tradiciones, ideas y prácticas exitosas a lo largo de la historia del pensamiento.

El profesor Mario Ramos Vera se doctoró en Filosofía en la Universidad Pontificia de Comillas, con distinción honorífica a la mejor tesis doctoral de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales en el curso 2016-2017. Es licenciado en Derecho y en Ciencia Política (UAM), diplomado en Ciencias Religiosas (Universidad Eclesiástica San Dámaso), Máster en Filosofía Teórica y Práctica (UNED), máster en Profesor de Secundaria y Bachillerato -especialidad en Filosofía- (Universidad Pontificia Comillas) y máster en Relaciones Internacionales y comercio exterior (ALITER). Está acreditado por la ANECA como Profesor Contratado, Profesor de Universidad Privada y Profesor Ayudante Doctor y cuenta con un sexenio de investigación en Filosofía (2017-2023). Actualmente, es director del Máster Universitario en Filosofía: Condición Humana y Trascendencia. Obtuvo el Primer premio del XXX Premio literario 'Memorial Florencio Segura' 2016 en la modalidad de ensayo. Es autor de los libros 'El sueño utópico de G. K. Chesterton' (Biblioteca de Autores Cristianos, 2021), 'La sabiduría del firmamento. Transhumanismo y magia en la Trilogía Cósmica de C. S. Lewis' (Universidad Pontificia Comillas, 2021) y 'La utopía conservadora' (Universidad Pontificia Comillas, colección Acena Filosofía, 2020) y coordinador, junto con Antonio Sánchez Orantos, de 'Un pensamiento cordial e ilustrado: razón, compasión y trascendencia. Homenaje a Alicia Villar Ezcurra' (Universidad Pontificia Comillas, 2023). Su producción científica abarca, además, decenas de publicaciones, que incluyen capítulos de libros, artículos académicos y reseñas en revistas especializadas. También es evaluador de artículos académicos para distintas publicaciones científicas del ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales. Igualmente ha participado en congresos científicos nacionales e internacionales.
Ramos Vera La utopía conservadora jetzt bestellen!

Autoren/Hrsg.


Weitere Infos & Material


INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

«Me pareció oír una voz de lamentación salida de la Edad de Oro, que me dijo que somos imperfectos, que estamos incompletos y que no somos como una hermosa tela tejida, sino como un lío de cuerdas anudadas y arrojadas a un rincón (…) Las hadas y los espíritus más inocentes moraban en su interior y se lamentaban de nuestro mundo caído en el lamento de los juncos agitados por el viento, en el canto de los pájaros, en el quejido de las olas y en el dulce canto del violín» (W. B. Yeats)[1].

La tensión entre lo que es y aquello que nos gustaría que fuese el mundo, aquello que no somos y nos gustaría llegar a ser, nuestros anhelos y ensueños frente a la servidumbre de los hechos, la nostalgia por los paraísos perdidos y las edades de oro soslayadas por eras posteriores de catástrofes y medianía o los esquemas sociales y políticos de perfección esbozada en un borrador de orden irreal y quimérico confrontados con la penuria de lo cotidiano. Así es la utopía, un no-lugar, una imagen fugitiva y evanescente de un mundo de venturosa felicidad, alternativa crítica al orden sociopolítico, económico y cultural propio de cada momento. Siempre al límite, fugaz y difícil de definir –sometida a un profundo desgaste por el uso popular y por las controversias filológicas y conceptuales del ámbito académico–, la utopía es un patrón de excelencia de los modelos sociopolíticos y económicos al que nada resulta ajeno. Con independencia de que adopte la forma de literatura de viajes fantásticos a lugares de idílica armonía, que se revista de la función de instrumento reflexivo y novedoso de crítica ideológica o del contenido de elocuente manifiesto del moralismo político e incluso que encubra una herramienta perenne y simbólica para transmitir conocimientos, el toque optimista del pensador utópico alcanzaría todos los ámbitos de la existencia. La condición humana, el amor, el trabajo, la familia, la guerra, la propiedad privada, la educación y la religión son sólo algunos ejemplos del amplio catálogo de cuestiones esenciales de la filosofía política y la antropología filósofica que contemplarían con una mirada imaginativa los esmerados prototipos de felicidad humana. Estos vuelos de la imaginación relativos al orden de perfección siempre contemplan el estandarte del ideal desde ángulos profundamente innovadores. De su investigación académica se encarga un ámbito del conocimiento científico, el estudio del pensamiento utópico.

El pensamiento utópico, además, mantiene vínculos con el pensamiento político y con el conjunto de ideas y de propuestas para la práctica política de diversas ideologías. Una de ellas, el conservadurismo, es presentada convencionalmente como la negación de la utopía. La teoría política conservadora estaría caracterizada por su defensa de la continuidad de los vínculos que mantenemos con el pasado, por el importante papel que desempeña la experiencia para conducir con éxito los asuntos públicos y privados –puesto que la sabiduría no descansaría en abstracciones teóricas, abstractas y universales sino en el caudal de conocimientos transmitidos e incrementados intergeneracionalmente–, por el pesimismo antropológico y por el carácter orgánico de las sociedades. Esta conversación con la tradición se mostraría escéptica respecto de los borradores que pretenden erigir un orden nuevo para la política y la sociedad al coste de suprimir todo lo anterior. Al mismo tiempo, la mentalidad conservadora aboga por el gradualismo en el cambio social, la intuición, la conciliación de intereses y el pacto como la mejor forma de entender la política. Política que adoptaría para el conservador la forma de un taller artesano y no la de un laboratorio cartesiano de planos perfectos emanados de la razón humana. Frente al boceto para construir un futuro excelso y la convocatoria utópica al ideal de la perfección, el conservadurismo –asevera el consenso académico convencionalmente establecido– opondría su apego al principio de realidad y su rechazo a la fantasía. En consecuencia, no habría lugar para la utopía en el seno de la mentalidad política conservadora. O no debería haberlo, puesto que no es una cuestión pacífica.

Por ese motivo, porque no es una cuestión definitivamente clausurada, en las siguientes páginas aspiro a demostrar la existencia de una utopía conservadora. Una latencia utópica que subyace en el conservadurismo y que permite rebatir la convención académica firmemente asentada que equipara ambas tradiciones políticas como arquetipos del idealismo y del realismo, respectivamente, y las haría irreconciliables entre sí. De esta manera, el supuesto desdén de la sabiduría política conservadora que contempla lo utópico como una premisa optimista pero irreal, progresista y totalitaria sería un reduccionismo ideológico caracterizado por dos elementos. En primer lugar, vincula la utopía con ideologías de izquierdas. Segundo, devalúa el pensamiento imaginativo como elemento de reflexión política. Por tanto, defender la existencia de una utopía conservadora es una afirmación provocadora que supone el intento de superar una relación polémica y aparentemente antitética entre dos ámbitos del pensamiento entendidos convencionalmente a modo de polaridad porque se suponen contrapuestos. En cada ideología –entendida como el conjunto de ideas que orientan la práctica política y no como una mistificación que encubre un estado de dominación o de defensa del statu quo– subyace una utopía porque todas las ideologías contienen una visión de un mundo mejor que aspiran a alcanzar. En ese sentido, en el lenguaje de la política el pensamiento conservador no sería distinto a las demás ideologías. En lugar de situar la utopía como una negación del presente y un proyecto destructor orientado a implantar un orden nuevo o recuperar un paraíso perdido en la noche de los tiempos, aspira a revelar el significado normativo de la política en el conjunto de tradiciones, valores e ideas transmitidas intergeneracionalmente. Un acervo de bienes inmateriales heredados del pasado que, enhebrado creativamente en una conversación con el pasado, permite la convivencia armónica, el desarrollo orgánico de las sociedades y el cambio gradual –antes que rupturista y traumático– de sociedades caracterizadas por el pesimismo antropológico, no porque el ser humano sea malvado sino porque es imperfecto moralmente y está limitado cognitivamente. Por tanto, en el corazón de la utopía conservadora descansa un anhelo de concordia. Anhelo que algunos pensadores conservadores formularían a través de sueños nostálgicos, otros lo situarían como un referente normativo de mejora personal y social por medio del lenguaje de la política contemporánea e incluso hubo quien consideró que quedaba plasmado en los regímenes políticos occidentales como un ideal alcanzable. La utopía, entonces, no equivaldría a la abolición de la política sino a una construcción creativa e imaginativa capaz de ahondar en los problemas filosóficos, morales o políticos que afectan a una comunidad.

El objeto de esta monografía académica, en consecuencia, atiende a dos materias poderosamente vinculadas con el pensamiento político: el utopismo y la mentalidad conservadora. Se trata de dos discursos sobre lo político en sí mismo con incidencia en la práctica política. Para responder a la pregunta sobre la existencia de la utopía conservadora voy a recurrir al entrecruzamiento de ambos ámbitos del pensamiento por medio de una investigación interdisciplinaria. Me gustaría destacar dos facetas, a saber, el carácter académico de estas páginas y la referida interdisciplinariedad. Respecto de la primera –el academicismo–, esta obra es el resultado de la investigación científica que inicié durante la realización de mi tesis doctoral, felizmente culminada en 2017. Investigación que se ha beneficiado posteriormente de aportaciones, descubrimientos y estudios plasmados en una serie de artículos difundidos a través de publicaciones académicas, capítulos de libros y contribuciones a congresos científicos. El sentido discrepante y paradójico de esta investigación respecto de la trama interpretativa mayoritaria que contrapone utopía y conservadurismo exige necesariamente un soporte metodológico y científico para garantizar su pertinencia intelectual, su modesta contribución a la filosofía y teoría políticas y sus implicaciones teóricas. En segundo lugar, este esfuerzo reflexivo se reviste de un carácter interdisciplinario debido al auxilio de disciplinas afines que vienen a reforzar a las materias académicas tanto del estudio del pensamiento utópico como del pensamiento político –más concretamente en el ámbito de las ideologías– en su intersección entre la filosofía y la teoría política. Por tanto, se trata de una melodía, de una propuesta humilde que me ha acompañado a lo largo de los años y que he desarrollado y enriquecido con distintas contribuciones teóricas y con consejos recibidos de personas mucho más sabias que yo. Por este motivo, quisiera recordar que los defectos de la obra son exclusivamente del autor.

A continuación, para que esta introducción sirva de guía para la lectura, voy a proceder a exponer la estructura de esta investigación. El primer capítulo abordará la metodología y el marco teórico que van a permitir contextualizar la investigación acerca de la existencia de la utopía conservadora por medio del entrecruzamiento de las dos líneas de estudios mencionadas con anterioridad, a saber, el pensamiento utópico y...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.