E-Book, Spanisch, Band 351, 136 Seiten
Reihe: Teatro
Ruiz de Alarcón La industria y la suerte
1. Auflage 2010
ISBN: 978-84-9897-928-2
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
E-Book, Spanisch, Band 351, 136 Seiten
Reihe: Teatro
ISBN: 978-84-9897-928-2
Verlag: Linkgua
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (1581-1639). México. Nació en México y vivió gran parte de su vida en España. Era hijo de Pedro Ruiz de Alarcón y Leonor de Mendoza, ambos con antepasados de la nobleza. Estudió abogacía en la Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de México y a comienzos del siglo xvii viajó a España donde obtuvo el título de bachiller de cánones en la Universidad de Salamanca. Ejerció como abogado en Sevilla (1606) y regresó a México a terminar sus estudios de leyes en 1608. En 1614 volvió otra vez a España y trabajó como relator del Consejo de Indias. Era deforme (jorobado de pecho y espalda) por lo que fue objeto de numerosas burlas de escritores contemporáneos como Francisco de Quevedo, que lo llamaba 'corcovilla', Félix Lope de Vega y Pedro Calderón de la Barca.
Autoren/Hrsg.
Weitere Infos & Material
Jornada primera
(Salen don Juan y Jimeno, a un lado; y al otro, Arnesto y Sancho.)
Jimeno ¡Que este mercader impida
tu amoroso pensamiento!
Sancho¡Que quiera estorbar tu intento
este desnudo! ¡Por vida!...
Juan ¿Qué he de hacer? Tener paciencia.
Esté de mi parte Amor;
que yo tendré en mi favor,
aunque pobre, la sentencia,
Arnesto Agora que a Blanca aguardo,
Sancho, no es buena ocasión,
Y por mi reputación
Me detengo acobardo;
Que ésta es la Lonja, y recelo
lo que en Sevilla perdiera
de crédito, si riñera
con ese pobre mozuelo.
Salga mi adorada fiera
de la iglesia; que pretendo
acompañarla, y entiendo
que también don Juan la espera;
que en el suceso veré
lo que puedo hacer en esto.
Jimeno¡Ah!, ¡qué a quien se llama Arnesto,
El cielo riquezas dé!
Pero siempre lo verán.
Señor, si quieres ser rico,
en Justino o Federico
trueca el nombre de don Juan;
que la fortuna cruel
siempre al noble aborreció.
Mas al fin, ¿te prometió
Agüero dar el papel?
Juan Sí, Jimeno.
Jimeno ¿Y qué le diste?
JuanDos doblones que tenía.
Jimeno¿Recibiólos?
Juan No quería.
JimenoMas, en efecto ¿venciste?
Juan Sí.
Jimeno Ya sale Blanca hermosa.
JuanCon su padre. ¡Ah triste suerte!
SanchoYa sale.
Jimeno ¿No has de atreverte?
JuanLa pobreza es tan medrosa,
que aun para la cortesía
falta el ánimo.
(Salen doña Blanca, con manto, Beltrán y Agüero.)
Beltrán Señor,
¿dónde vais?
Arnesto Este favor
me habéis de hacer.
Beltrán A fe mía,
que me enoje.
Jimeno Llega agora,
mientras porfían los dos.
(Habla don Juan por un lado a doña Blanca a excusas de los demás.)
JuanDos años ha que por vos
vivo sin alma, señora.
Blanca Dos años ha que lo sé.
JuanPues con que vos lo sepáis,
hermoso dueño, le dais
bastante premio a mi fe.
Arnesto (Aparte.) (¡Ah celos!)
Beltrán Pues no os queréis
a mi petición quedar,
Blanca os lo ha de suplicar.
BlancaYo os suplico que os quedéis.
Arnesto Yo os obedezco; mas presto
si puedo. Os habrá pesado
de que yo me haya quedado.
BlancaNo os entiendo.
Beltrán Adiós, Arnesto.
Arnesto Señor don Beltrán, adiós.
(Vanse doña Blanca, don Beltrán y Agüero.)
JimenoBlanca te volvió a mirar.
ArnestoA solas tengo que hablar
cierto negocio con vos.
Juan Aquí estoy.
Arnesto Venid conmigo.
(Vanse los dos.)
Sancho (Aparte.)(Esto es hecho. A reñir van.
Bien haré, si a don Beltrán
Este suceso le digo.)
(Vase.)
Jimeno Ellos van desafiados.
Sus deudos quiero avisar;
que impedir, y no ayudar,
toca a los buenos criados.
(Vase. Salen Sol y Celia.)
Celia Toda te vas despeñando.
SolYa lo sé.
Celia Enmienda tu error.
SolMás puede errando el amor
que la razón acertando.
Celia ¿Tú no has visto su desdén,
y sabes que no te quiere
Don Juan?
Sol Sí.
Celia ¿Sabes que muere
por doña Blanca?
Sol También.
Celia Pues resuélvete, y porfía
a vencer tu propio daño
a fuerza del desengaño.
SolEso fuera, Celia mía,
si como para juzgarlo
hay ojos en la razón,
hubiera en el corazón
fuerzas para ejecutarlo.
(Sale Jimeno.)
Jimeno Tu padre ¿está en casa?
Sol No.
Jimeno¿No está en casa?
Sol Esta mañana
a un negocio a Cantillana
partió.
Jimeno Juráralo yo...
Sol Detente.
Jimeno Yo lo jurara,
porque si agua he menester,
una gota no ha de haber
por un ojo de la cara.
Sol Habla, Jimeno: ¿qué es esto?
JimenoUn negocio bien pesado.
Al campo, desafiado
va tu primo con Arnesto.
Sol ¿Qué dices? ¡Ay desdichada!
¿Mi primo don Juan?
Jimeno Don Juan.
Sol¿Y sabes adónde van?
JimenoHacia el campo de Tablada.
(Vase.)
Sol Por Blanca riñen. ¡Ay triste!
¡Mal haya! Celia, ¿qué haré?
Celia¿Qué has de hacer?
Sol ¡Qué bien se ve
que nunca de amor supiste!
¿Podré, cuando pierdo el seso
por don Juan, cuando se abrasa
el alma, aguardar en casa
el fin de aqueste suceso?
Celia Pues ¿qué quieres?
Sol Pues está
mi padre ausente, querría
irlo a ver.
Celia ¡Que desvaría,
Señores!
Sol Pues, ¿qué? ¿Será
muy grande exceso?
Celia En tu estado,
¿puedes hacerlo mayor?
SolTan ciego estado de amor
no mira razón de estado.
Celia Oye...
Sol No me persuadas.
CeliaLa opinión quieres perder.
Sol¿Quién nos ha de conocer
cubiertas y disfrazadas?
(Vanse. Salen don Juan y Arnesto.)
Juan Pedís una sinrazón,
siendo notorio que he sido
primero en la pretensión.
ArnestoNi guarda razón Cupido,
ni a mí me falta razón.
si sois primero en amor,
yo soy primero en favor.
JuanPues básteos, Arnesto, el sello,
sin que queráis ser por ello
privilegiado amador.
Pues yo, que primero fui
en amar a Blanca bella,
amarla no os impedí,
no me impidáis el querella
vos, por más dichoso, a mí.
Arnesto Amar o no amar, depende
de la voluntad del uno;
y aquél que comprar pretende,
no tiene derecho alguno
hasta que quiera el que vende.
Y así, aunque di mi querella
yo después a Blanca bella,
con justa causa os impido,
pues haberme ella querido
me ha dado derecho en ella.
Juan Pues si de ella sois amado,
¿Por qué os receláis de mí?
¿Teméis veros derribado?
Al que subir no impedí
¿contrastaré levantado?
Pues estáis...




