Cirlot | Se parece el dolor a un gran espacio | E-Book | www.sack.de
E-Book

E-Book, Spanisch, Band 386, 320 Seiten

Reihe: Libros del Tiempo

Cirlot Se parece el dolor a un gran espacio


1. Auflage 2020
ISBN: 978-84-18436-28-4
Verlag: Siruela
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)

E-Book, Spanisch, Band 386, 320 Seiten

Reihe: Libros del Tiempo

ISBN: 978-84-18436-28-4
Verlag: Siruela
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)



El primer defensor del informalismo en España fue Juan Eduardo Cirlot. Sus relaciones con los pintores de este grupo se convirtieron en testimonios de combate en favor de la nueva tendencia, publicados en revistas, periódicos y catálogos de galería muchos de ellos hoy inencontrables.Los textos de esta antología profundizan en la obra de artistas como Antoni Tàpies, Antonio Saura, Modest Cuixart, Manolo Millares, Luis Feito o Rafael Canogar entre los españoles, y de Rothko, Fautrier, Fontana o Manzoni entre los internacionales. Pero lo que caracterizó la obra de Juan Eduardo Cirlot frente a los demás críticos del momento fue su intento de explicar el sentido general del informalismo tratando de esclarecer las ideas generales que unían a artistas que, en principio, parecían muy alejados los unos de los otros.Estos escritos son los de un poeta que se dedica a la crítica de arte. Las obras que lo ocupan empatizan con su poética. Muchos de estos textos son verdaderos poemas en prosa que van desentrañando no solamente lo que vemos cuando contemplamos un cuadro, sino -y mucho más importante- aquellas otras realidades ocultas que cuando miramos no se ven. Para ello Cirlot utiliza los recursos que le ofrecen la poesía, pero también la música, el simbolismo, la filosofía, la historia de las religiones o la historia del arte.

Juan Eduardo Cirlot (Barcelona 1916-1973) fue compositor, poeta y crítico de arte. Fue formado en la composición musical por el maestro Fernando Ardévol y perteneció al círculo Manuel de Falla, aunque en 1950 abandonó definitivamente este ámbito de creación. Entre 1940-1943 vivió en Zaragoza, movilizado por los nacionales, y en esa ciudad fue acogido por el grupo intelectual, en especial, por Alfonso Buñuel, hermano del cineasta, lo que le permitió acceder a la biblioteca de éste y entrar en contacto con el surrealismo. En 1949 conoció a André Breton en la Place Blanche de París y a partir de entonces mantuvieron una estrecha amistad. Entre 1949 y 1954 conoció el musicólogo y etnólogo Marius Schneider que le formó en simbología. En 1949 entró a formar parte del grupo Dau al Set. La editorial Siruela ha publicado su obra en prosa más importante, Diccionario de los símbolos (con veinte reediciones desde 1997), así como el Diccionario de los Ismos, y su obra poética  completa en tres volúmenes: Bronwyn (2001), En la llama (2005) y Del no mundo (2008).
Cirlot Se parece el dolor a un gran espacio jetzt bestellen!

Autoren/Hrsg.


Weitere Infos & Material


Presentación

Recuerdo a mi padre escribiendo velozmente ante su máquina de escribir, a los artistas sentados en su despacho leyendo su artículo y la casa llena de cuadros informalistas. Cada semana más o menos cambiaba los cuadros de lugar porque para escribir sobre un determinado pintor necesitaba tener cerca su obra.

En la actualidad ya ha transcurrido más de medio siglo desde que Juan Eduardo Cirlot se dedicara a la crítica de arte de la época en la que el informalismo era el movimiento artístico más significativo tanto en España como en toda Europa. Enrique Granell y yo pensamos que es el momento adecuado de ofrecer al lector la oportunidad de acceder a textos difíciles de encontrar y sobre todo de leerlos ordenadamente, atendiendo a una clasificación cronológica. Hemos realizado una selección de artículos escritos por Cirlot entre los años 1955 y 1969 en distintas revistas y catálogos.

El título elegido para el presente libro, Se parece el dolor a un gran espacio, es una cita que Juan Eduardo Cirlot repitió en numerosas ocasiones en distintos textos. Está tomada de la traducción realizada por Marià Manent de un verso de una obra poética de Emily Dickinson. Se trata de una traducción muy libre, pero que a Cirlot le gustaba especialmente por creer que evocaba de modo claro las sensaciones que podían desencadenar determinadas obras de arte informal.

Antes de concluir la Segunda Guerra Mundial, entre 1942 y 1945, artistas franceses como Jean Fautrier y Jean Dubuffet habían iniciado un tipo de obras en las que la materia era exaltada por encima de cualquier cosa, ya fuera por medio de la incorporación de materiales heteróclitos no pertenecientes al ámbito de la pintura o bien a través de técnicas como el grattage o el dripping que proporcionaban un relieve, en rehundido o en sobresalido, a las creaciones. El crítico de arte francés Michel Tapié acuñó tempranamente, hacia 1951, el término art autre para hablar de tales obras1. Lo utilizó de manera simultánea e indistinta al de arte informal que de manera rápida se difundió por distintos lugares de Europa, mientras en Estados Unidos se hablaba de expresionismo abstracto para designar las obras de Pollock, Rothko, De Kooning y otros artistas del momento. El informalismo y el expresionismo abstracto norteamericano poseían muchos aspectos en común. El esencial, desde luego, era la tendencia a la no figuración. No obstante, existían claros elementos que los diferenciaban. En general, las obras de los artistas americanos eran de gran formato, mientras que las europeas eran de formatos medios. La gama cromática de los expresionistas abstractos, salvo alguna excepción, era muy amplia y contrastada, mientras que los tonos neutros triunfaban en el informalismo europeo. Entre ambos movimientos existía lo que bien pudiéramos explicar como un sentimiento del mundo análogo, basado muy probablemente en compartir una misma época y un mismo imaginario. Ambos se habían generado a partir de los sucesos que caracterizaron la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, se trataba de una visión del mundo negativa, angustiosa y terrible.

El existencialismo, cuya actitud fundamental es la de que la concepción de la existencia no es ser, sino la relación misma con el ser, tuvo como representantes a filósofos tan conocidos como Heidegger y Sartre, cuyos textos se convirtieron en la base del pensamiento filosófico inherente al informalismo. Juan Eduardo Cirlot, en su artículo «Ideología del informalismo», señalaba que «la misión del hombre y de su obra parece ser, al decir de Heidegger, obligarla a “desocultarse” hasta donde pueden ser planteados los límites de un conocimiento-acción, en un instante espacio-temporal» (pág. 208 del presente libro).

En los años cuarenta la obra poética de Cirlot se hallaba claramente bajo la órbita del surrealismo2. No es posible separar en Cirlot su creación poética de su labor como crítico de arte. Por ese motivo varios textos de crítica de arte de esa época son sobre artistas surrealistas. Además, el primer libro que apareció en España sobre Joan Miró fue escrito por Juan Eduardo Cirlot3. Fue también en 1949 cuando Juan Eduardo Cirlot se adhirió al grupo Dau al Set, constituido por los escritores Joan Brossa y Arnau Puig, y por los pintores Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Joan Ponç y Joan Josep Tharrats. Durante los años siguientes Cirlot publicó diversos textos y poemas en la revista Dau al Set. Esta revista conectaba con las primeras vanguardias artísticas, sobre todo con el dadaísmo y con el surrealismo. La estética de la propia revista era claramente surrealista, al igual que las obras de los artistas que configuraban el grupo4.

Ese mismo año Cirlot viajó a París y conoció personalmente a André Breton, con quien, a partir de ese momento, mantendría una buena amistad y colaboraría en publicaciones surrealistas. Este fue uno de los motivos que condujeron a Cirlot a publicar en 1953 dos obras importantes: Introducción al surrealismo y El mundo del objeto bajo la luz del surrealismo 5. No obstante, pese a la profunda atracción que Cirlot sentía por el surrealismo y sus distintas manifestaciones, el escritor fue distanciándose de este movimiento y a mediados de los años cincuenta inició su labor como crítico de arte volcado por completo en el informalismo. Fueron muchos los textos que escribió en torno al arte informal, así como sobre los artistas que se adscribieron a dicha tendencia, tanto españoles como extranjeros.

Juan Eduardo Cirlot había entrado en contacto con la editorial barcelonesa Omega para publicar allí El arte de Gaudí (1950). Las colaboraciones con esta editorial fueron numerosas. En ella publicaría: La pintura abstracta (1951), El estilo del siglo XX (1953), Morfología y arte contemporáneo (1955), La pintura cubista (1959), Informalismo (1959) y La pintura catalana contemporánea (1863-1963). La obra de gran formato y profusamente ilustrada que llevaba por título Arte contemporáneo. Origen universal de sus tendencias estudiaba en profundidad los movimientos artísticos desde finales del siglo XIX hasta 1959 6.

Otra de las editoriales que publicó varios libros de Cirlot fue Seix Barral: La pintura surrealista (1955), Del expresionismo a la abstracción (1955), Cubismo y figuración (1957), El arte otro (1957), Significación de la pintura de Tàpies (1962), La pintura contemporánea (1963) y Nuevas tendencias pictóricas (1965). De 1966 data el libro monográfico sobre el espacialista Lucio Fontana7. Este mismo año escribió Introducción a la arquitectura de Gaudí 8, y una obra muy significativa: El espíritu abstracto desde la prehistoria a la Edad Media 9. Tres años después vería la luz Pintura gótica europea 10.

A lo largo de toda la década de los años cincuenta Juan Eduardo Cirlot, aparte de escribir los libros citados, se dedicó al estudio e investigación de la simbología. Reunió gran cantidad de obras fundamentales para poder desarrollar uno de sus objetivos prioritarios: el Diccionario de símbolos tradicionales11. Juan Eduardo Cirlot tenía ya la experiencia de haber escrito otro diccionario, Diccionario de ismos12, formato que interesaba de manera especial al autor. La metodología organizada, estructurada por orden alfabético, permitía a Cirlot llevar a cabo unos textos autónomos, pese a que al leer el libro en su conjunto pueden observarse unos hilos conductores que permiten relacionarlos entre sí y, por otro lado, llegar a conocer el modo de pensar de su autor.

Poco después de que apareciera el Diccionario de símbolos tradicionales, la editorial inglesa Routledge & Kegan Paul se interesó por traducirlo al inglés y publicarlo bajo el título A dictionary of symbols13. El prólogo de este libro lo escribió uno de los pensadores y críticos más significativos de Europa en aquellos momentos, Herbert Read. Este factor contribuyó a hacer que el diccionario fuera un auténtico éxito editorial. Por este motivo, años más tarde, en 1969, la editorial Labor de Barcelona editó una nueva versión del Diccionario de símbolos, con voces añadidas por Cirlot, así como numerosas ilustraciones.

Sin embargo, creemos que la mejor edición de dicha obra aún estaba por llegar. Sería mucho más tarde, en 1997, cuando la editorial Siruela decidiría publicar el famoso libro. En esta ocasión fue Victoria Cirlot quien llevó a cabo la edición de la obra, incorporando diversas voces, recopiladas a partir de la última edición, la americana de 197114. La edición de Siruela cambió el formato y amplió el número de ilustraciones de manera significativa, de modo que la obra quedó completada. En la actualidad, el Diccionario de símbolos va por la edición veintidós, pues se ha publicado a razón de una edición anual. En lo que concierne a su aspecto físico, ha variado mínimamente, pues solo se ha adecuado la tipografía a modelos más actuales. Por otra parte, hay que señalar que esta obra se ha publicado de nuevo en inglés por New Book Review News, Nueva York. Próximamente aparecerá una edición en italiano.

Los tres últimos libros que publicó Cirlot en 1972 fueron La...



Ihre Fragen, Wünsche oder Anmerkungen
Vorname*
Nachname*
Ihre E-Mail-Adresse*
Kundennr.
Ihre Nachricht*
Lediglich mit * gekennzeichnete Felder sind Pflichtfelder.
Wenn Sie die im Kontaktformular eingegebenen Daten durch Klick auf den nachfolgenden Button übersenden, erklären Sie sich damit einverstanden, dass wir Ihr Angaben für die Beantwortung Ihrer Anfrage verwenden. Selbstverständlich werden Ihre Daten vertraulich behandelt und nicht an Dritte weitergegeben. Sie können der Verwendung Ihrer Daten jederzeit widersprechen. Das Datenhandling bei Sack Fachmedien erklären wir Ihnen in unserer Datenschutzerklärung.