E-Book, Spanisch, Band 101, 288 Seiten
Reihe: Educación Hoy Estudios
Day Formar docentes
1. Auflage 2023
ISBN: 978-84-277-2863-9
Verlag: Narcea Ediciones
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Cómo, cuándo y en qué condiciones aprende el profesorado
E-Book, Spanisch, Band 101, 288 Seiten
Reihe: Educación Hoy Estudios
ISBN: 978-84-277-2863-9
Verlag: Narcea Ediciones
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
Christopher DAY es catedrático de Educación, director de la Humanities Division de la Graduate School y codirector del Centre for Teachers and School Development de la Universidad de Nottingham.
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Prólogo
CHRISTOPHER DAY ha sido durante casi veinte años una de las personas que ha hecho más aportaciones a la investigación y el pensamiento sobre el desarrollo profesional1 de los docentes. En este libro pone al día y amplía su pensamiento, situando su propia experiencia en un contexto más global que incluye otras ramas de investigación, en particular las que se centran en las historias de vida y en el trabajo cotidiano de los maestros2 en las aulas. El resultado es una revisión muy completa del aprendizaje de los docentes y del amplio conjunto de factores que influye en él. Vuelve de nuevo al proyecto de mejorar la calidad de la educación mediante el desarrollo de la profesionali-dad y las capacidades de los profesores, pero también plantea cuestiones más generales y profundas sobre el aprendizaje de los docentes: ¿Merecen la pena los objetivos? ¿Están al servicio de los intereses de los alumnos? ¿Los programas de aprendizaje se negocian, planifican y dotan de recursos de manera adecuada? ¿Qué mueve a los docentes a participar en el aprendizaje autodirigido?
Aparte de la eterna cuestión de la financiación, los dos problemas que más deben preocupar a los responsables de la escolarización obligatoria son la calidad de la enseñanza y la selección y conservación de buenos maestros. La investigación pone cada vez más de manifiesto que la enseñanza es un proceso complejo que abarca un conjunto de actividades cuya calidad depende de la adecuada adaptación de las capacidades del maestro a determinados alumnos y a contextos concretos. Es más, los análisis sociológicos muestran que no sólo han cambiado radicalmente los resultados escolares, sino también las conductas de docentes y alumnos. Es evidente que la calidad de la enseñanza depende de que los maestros sigan aprendiendo mientras cambian los contextos, la conducta de los alumnos y las expectativas del profesorado. Aunque hubiese menos cambios, el reto de adaptarse a las necesidades de los alumnos y de buscar la forma de mejorar la calidad de la enseñanza exigiría un desarrollo profesional continuo. Por tanto, la cuestión central del libro — ¿Cómo, cuándo y en qué condiciones aprenden los docentes?— es de suprema importancia.
La motivación es el factor más crítico del aprendizaje. En sentido ideal, deben estar presentes tanto la motivación intrínseca —la disposición para seguir los propios intereses, adquirir conocimientos y capacitarse más— como la motivación extrínseca —la confianza en que los objetivos de aprendizaje son al-canzables y valiosos—. Uno de los puntos más importantes de este libro es la motivación de los docentes para aprender. Hay factores que la estimulan y factores que la desalientan; más aún, algunos de los factores más desalentadores pueden ser los mismos aspectos de la docencia y de su contexto de trabajo, que hacen difícil atraer y retener a los buenos maestros.
Una contradicción importante de la política educativa que señala este libro es su doble insistencia en la escolarización básica y en el aprendizaje continuo. Para convertirse en aprendices constantes, o lo que es lo mismo en personas que aprenden durante toda su vida, los jóvenes tendrán que salir de la escuela motivados para otros aprendizajes posteriores y con suficiente confianza en su capacidad; así como con una orientación adecuada para establecer y alcanzar sus propios objetivos de aprendizaje. Sin embargo, la escolarización básica suele concebirse en términos de seguimiento de unos estudios estructurados, dirigidos hacia unos objetivos de rendimiento especificados de forma estricta y con pocas oportunidades de participar en el establecimiento de objetivos o en un aprendizaje autodirigido. Como estos objetivos de aprendizaje resultan más fáciles de alcanzar para unos que para otros, una proporción significativa de cada grupo de edad sale de la escuela sin suficiente confianza en sí mismos como aprendices. Incluso quienes tienen éxito en el contexto escolar pueden encontrarse mal preparados para aprender en otros contextos, en los que el apoyo al aprendizaje esté menos estructurado. Es difícil creer que esta discontinuidad entre la necesidad de preparar a los jóvenes adultos para un aprendizaje constante y las exigencias y condiciones de la escolarización se mantenga durante mucho tiempo en el nuevo milenio.
Esto nos lleva a otro tema central del libro: ¿Cuál es la mejor manera de que la dirección facilite y apoye el aprendizaje de los maestros? Day sostiene que los objetivos de aprendizaje deben ser negociados entre los docentes y la dirección para satisfacer las necesidades de ambas partes, y que la dedicación de tiempo y de esfuerzo del profesorado a tareas importantes de aprendizaje debe concordar con el apoyo de la dirección, dentro de los límites de sus recursos. La iniciación de estructuras de aprendizaje cooperativo y el apoyo a las mismas desde la dirección son necesarios también para garantizar que los profesores tengan un conjunto adecuado de oportunidades de aprendizaje. Los fines son: establecer un clima positivo de aprendizaje en las escuelas; mantener un programa de cambio que les permita continuar satisfaciendo las necesidades de sus alumnos, y hacer de los profesores unos participantes entusiastas en la comunidad discente.
Day advierte contra una estrategia alternativa que viene adoptándose cada vez más en muchos países: la introducción de sistemas de gestión del rendimiento, basados en unos objetivos de aprendizaje para alumnos y docentes, especificados de manera rígida. Esta desprofesionalización de la enseñanza no sólo milita en contra de la atracción y el mantenimiento de buenos docentes, sino que puede impedir que lleguen a ser modelos de un aprendizaje autodirigido. Las empresas no han aceptado de forma general la gestión del rendimiento. Los críticos dicen que las ganancias provisionales de eficiencia están contrapesadas por el declive de la moral del personal y por la falta de flexibilidad. Es raro que se ponga en práctica en empresas que requieran destrezas de alto nivel, cuyo éxito dependa de las capacidades de creación de conocimientos de sus empleados, porque ahoga la innovación y la creatividad. Si queremos que los alumnos desarrollen estas cualidades, sus profesores deben fomentarlas, desarrollarlas y mantenerlas.
En este libro, Day presenta una revisión global de las investigaciones llevadas a cabo en varios países, en relación con el aprendizaje y el desarrollo profesional permanente de los docentes, acompañada por un extenso conjunto de ejemplos positivos. No obstante, estos ejemplos no se presentan como historias de éxito; en muchos, el éxito sólo es parcial. Ilustran algunas conclusiones de la revisión de las investigaciones y se analizan por las pruebas que ofrecen sobre las cuestiones fundamentales de cómo, cuándo y en qué condiciones aprende el profesorado. Su análisis está muy alejado del de un experto dedicado a prescribir lo que los docentes debieran aprender y cómo hacerlo, sino que se enraíza en una profunda comprensión de la vida profesional de los maestros. La experiencia cotidiana de la enseñanza y las normas y condiciones de la escuela como lugar de trabajo se consideran factores críticos que influyen tanto en el nivel de esfuerzo que estén dispuestos a invertir los profesores en el aprendizaje como en los objetivos a los que se oriente ese esfuerzo.
Esta comprensión del contexto y la apurada situación de los docentes va acompañada, no obstante, por una visión muy exigente de su profesionali-dad. Desde el primer momento, Day señala que el principal elemento motiva-dor de los maestros es “dejar huella” en los alumnos; por esta razón, hay una importante obligación profesional de evaluar con regularidad e investigar el efecto de su práctica. Pero el carácter privado de su principal lugar de trabajo, el aula, y la influencia normativa de la cultura escolar limitan su enfoque profesional del aprendizaje. Los docentes, al igual que otros profesionales, elaboran marcos de referencia de premisas indiscutidas que aportan orden y continuidad a su trabajo y les permiten afrontar y superar las exigencias cotidianas. Sin embargo, cada vez resulta más difícil hacer frente a esas exigencias, de manera que su aprendizaje se limita a lo que Argyris y Schön (1974) llaman “aprendizaje de bucle sencillo”, que trata de responder a situaciones nuevas y mejorar la calidad sin cuestionar las premisas que se hacen cada vez más tácitas a medida que disminuye el interés por revisar la propia práctica. Es otro ejemplo de una posible ganancia de eficacia a corto plazo que se consigue a expensas de la flexibilidad a más largo plazo. Con el fin de afrontar el cambio y también la inevitable decadencia de unas rutinas vigentes durante mucho tiempo, el...




