E-Book, Spanisch, 368 Seiten
Reihe: Varios
La conversión pastoral
1. Auflage 2015
ISBN: 978-84-9073-207-6
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
XXVI Semana de Teología Pastoral
E-Book, Spanisch, 368 Seiten
Reihe: Varios
ISBN: 978-84-9073-207-6
Verlag: Editorial Verbo Divino
Format: EPUB
Kopierschutz: Adobe DRM (»Systemvoraussetzungen)
El objetivo general de la conversión pastoral es la capacitación (discípulos misioneros) de toda la Iglesia para que sea misionera. Esto será posible si la pastoral de la Iglesia consigue efectivamente que los bautizados vivan y comuniquen la experiencia del encuentro con Jesucristo y lo que esto conlleva para la vida en el día a día.
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Presentación
Juan Pablo García Maestro, OSST
Profesor del Instituto Superior
de Pastoral-UPSA y coordinador
de la XXVI Semana de Teología Pastoral
Durante los días comprendidos entre el 27 y el 29 de enero de 2015 se celebró en el Instituto Superior de Pastoral (ISP) de la Universidad Pontificia de Salamanca en Madrid, la XXVI Semana de Teología Pastoral (TP). Esta vez, el tema de las jornadas versó sobre La conversión pastoral.
La “conversión pastoral” fue un tema central en las conferencias de Santo Domingo (República Dominicana, 1992) y de Aparecida (Brasil, 2007), y lo está siendo también en el pontificado del papa Francisco. Sin embargo, para esta cuestión habría que retrotraerse a la II Asamblea de los Obispos Latinoamericanos, celebrada en Medellín (Colombia) en 1968. Es aquí cuando la Iglesia, en concreto los obispos de aquel continente, pide perdón por haber vivido de espaldas a la realidad sufriente de los más pobres. No puede existir verdadera reforma y conversión pastoral si la Iglesia no es pobre y para los pobres. Este es, en realidad, el programa del papa Francisco.
Toda conversión pasa primero por una conversión a Dios y, a su vez, por el rechazo de los ídolos. Pero a la conversión espiritual, moral, intelectual o mística debemos añadir sobre todo una conversión pastoral. Esta implica la conversión personal y estructural.
El servicio al Reino nace de un cambio de mentalidad y de vida que implica optar por Dios y por el amor al prójimo. Exige una Iglesia en salida y no autorreferencial. Se trata de una salida hacia los que están abandonados y alejados, los que no forman parte de nuestras comunidades. No es quedarse a esperar a que vengan, sino “primerear”, tomar la iniciativa de hacernos prójimos de las víctimas de nuestro mundo. No podemos descubrir la esperanza sin antes haber compartido las innumerables desesperanzas de los pobres, los excluidos, los frágiles y los vencidos.
La conversión pastoral implica que no podemos dejar que las cosas sigan como están, que ya no sirve la “simple administración”, y nos exige que seamos audaces y creativos.
También las estructuras deben ser revisadas en su modo de funcionar. El papa Francisco hace referencia a una conversión del ministerio petrino, de la colegialidad episcopal, del clero y de las parroquias. Todas estas identidades necesitan una continua verificación que asegure su inspiración evangélica.
La ponencia de inauguración de la XXVI Semana de Teología Pastoral corrió a cargo de Francisco Lorenzo Gilsanz, coordinador del Centro de Estudios de Cáritas Española y secretario técnico de la Fundación FOESSA, con el título: Grandes cambios en la realidad española: descripción y desafíos. F. L. Gilsanz señala que dos de cada tres personas en situación de exclusión provienen de antes de la crisis. Es decir, la crisis no explica todo lo sucedido –aunque haya supuesto un duro varapalo para millones de personas–. La debilidad ya existía. Esto es debido, en gran medida al comportamiento contracíclico de nuestra economía o, dicho de otra forma, al hecho de que aquello que se destruye en época de crisis, no se recupera de forma espontánea en un posterior ciclo de crecimiento. Para que esto se produzca, son necesarias unas políticas concretas, pues, de lo contrario, el aumento de la pobreza y de la exclusión quedará fijado en nuestra estructura social.
Si el modelo actual ha constatado su fracaso, estamos en disposición de impulsar uno nuevo. Estamos a tiempo para una reacción colectiva que invierta las tendencias hacia la fractura social en la medida en que existe un marco solidario que aún se mantiene en la sociedad española.
El profesor Jesús Sastre, del Instituto Superior de Pastoral, especialista en teología pastoral y catequética, desarrolla el tema de La pedagogía de la conversión pastoral. ¿Qué caminos tenemos que hacer? ¿Qué pedagogía es la propia de la conversión pastoral? ¿Cuál es el método de la conversión pastoral?
El objetivo general de la conversión pastoral es la capacitación (“discípulos misioneros”) de toda la Iglesia para que sea misionera. Esto será posible si la pastoral de la Iglesia consigue efectivamente que los bautizados vivan y comuniquen la experiencia del encuentro con Jesucristo y lo que esto conlleva para la vida en el día a día. El conjunto del pueblo de Dios, fieles y jerarquía, ejercitando la corresponsabilidad, debe discernir todo lo que en la vida de la Iglesia impide que la salvación llegue a todos y a todo.
El meollo del método de la conversión pastoral es el discernimiento pastoral. Esta expresión se utilizó por primera vez a mediados de la década de los noventa en unas jornadas convocadas por la Comisión Episcopal del Clero para comentar algunos aspectos de Pastores dabo vobis. Las ponencias abordaron el porqué, el para qué y el cómo del discernimiento pastoral. Juan Pablo II urgía a la formación permanente de los presbíteros, “para que su actividad pastoral sea actual, creíble y eficaz” (PDV, 72). En la situación que vivimos, y ante el reto de la “conversión pastoral” para la nueva evangelización, nos hacemos una pregunta básica como creyentes: “¿Qué hemos de hacer, Señor?” (Hch 22,10). Constatamos una situación de debilidad eclesial, de cierto repliegue sobre nosotros mismos y de incertidumbre ante el futuro próximo. El principio de la acción pastoral es “el discernimiento evangélico de la situación social, cultural y eclesial en cuyo ámbito se desarrolla la acción pastoral” (PDV, 57).
Con el título ¿Qué es y qué reclama a la Iglesia la conversión pastoral?, Carlos García de Andoain, profesor y director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao, nos advierte que la conversión pastoral no es una pesada carga sobre esta maltrecha Iglesia, sino la consecuencia, directa, pero posterior, de una alegría, la experimentada por quienes hemos recibido el amor salvador de Jesús, experiencia total, tan radical, que no puede menos que ser comunicada a los demás: “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo”. Esta perspectiva es capital: el “bien tiende a comunicarse”. No es lo mismo abordar la conversión pastoral y misionera desde el grave deber –pero en el fondo desde el escepticismo, la fatiga y el fracaso– que desde la alegría del Evangelio, la confianza en la potencialidad impredecible de la Palabra, el sueño por una nueva sociedad, la convicción de que no es lo mismo vivir en la compañía de Jesús que sin ella o la vivencia de que en la misión está el “verdadero dinamismo de la realización personal” (EG, 10). La conversión pastoral no vendrá de Evangelii gaudium, sino de la experiencia de la alegría del Evangelio.
Juan Luis Martín Barrios, director de la Comisión Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, en su reflexión nos presenta las Dimensiones y desafíos de la conversión pastoral para la Iglesia española. La Iglesia en España, en este tiempo y en este lugar –coordenadas espacio-temporales–, está llamada a repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia su misión en las nuevas circunstancias de nuestra sociedad. Se trata de conformar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigado en nuestra historia, desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo que suscite misioneros.
Esto no depende de grandes programas y estructuras, sino de hombres y mujeres nuevos que encarnen dicha tradición y novedad (cf. 1 Jn 1,1) como discípulos de Jesucristo y misioneros de su Reino, protagonistas de la vida nueva de un país (España) que está viviendo, urgiendo y acompañado (por la Iglesia) a reconocer con la luz y la fuerza del Espíritu.
Los historiadores José María Pérez-Soba y Joseba Louzao, en un diálogo-debate, analizan los Modelos de respuesta ante los cambios epocales y las crisis. Ambos destacan que hoy estamos viviendo cambios muy profundos que nos crean incertidumbre, pero esto no es nuevo, pues es lo que también en otras épocas se ha vivido. Escrutar en la historia pasada, mirar hacia atrás, es fácil. Mirar hacia el futuro es difícil y da miedo. Nosotros, desde la confianza, intentamos hacerlo de forma creativa, imaginativa y arriesgada. No vale repetir fórmulas anteriores.
El profesor Antonio Ávila, docente en el Instituto Superior de Pastoral, nos presenta de forma magistral una síntesis de las demás aportaciones y, a su vez, algunas propuestas de futuro relacionadas con el tema del congreso. Mirando al presente y al futuro, resulta urgente recuperar la experiencia de Dios como lo nuclear de nuestra vida cristiana. Creemos que es lo más profundo, lo más revolucionario y lo más importante. Esta fue también una preocupación para algunos de los teólogos que influyeron en el Concilio Vaticano II. Destacamos de manera especial a Karl Rahner, para quien la experiencia de Dios es el centro de la vida cristiana y el espacio donde se juega el futuro de cada uno de los cristianos y de todo el cristianismo. En la actualidad, la experiencia de Dios es el núcleo de la conversión.
Como siempre, nos sentimos en la obligación de expresar públicamente el agradecimiento del Instituto Superior de Pastoral a cuantos hicieron posible este congreso: a los alumnos y antiguos alumnos, y a los muchos amigos de nuestro centro, cuya fidelidad nos anima a continuar en el trabajo. A los ponentes y participantes en las mesas redondas; a los moderadores, secretarios de grupos y a los que con tanto esfuerzo y creatividad...




